jueves, 16 de octubre de 2008

COTIDIANÍAS QATARÍES, VOLUMEN II - ¡RAMADÁN KARIM Y EID MUBARAK!


Queridísimos todos:


Tras un prolongado paréntesis desde mi desgarrador relato de la noche qatarí, debido en parte a mi reciente y nunca suficientemente bien valorada visita a España, retomo el contacto con todos vosotros con el Volumen II de mi somero relato sobre las cotidianías que día a día debo torear en mi lejano exilio.

¡Ramadán Karim!

Las cotidianías durante setiembre dejaron una original impronta. Del 1 al 30 se celebró en este país, y en otros muchos, el Santo Mes de Ramadán del año 1.429 de la hégira, que me obligó a cambiar determinadas rutinas. Al igual que nuestra Navidad, la llegada de Ramadán se felicita con un saludo característico, que es el título de esta sección.

En Qatar tanto el día exacto de comienzo como de finalización de Ramadán son oficialmente una incógnita hasta la misma noche en que se anuncia por parte de no sé qué autoridad religiosa, ya que su inicio depende de la visualización de la primera luz del cuarto creciente tras la luna nueva. Igualmente, su final no se proclama hasta que el primer trocito de la siguiente luna es visto. Lógicamente se sabe de sobra qué día aparecerá en el cielo el primer trozo de luna, tanto para el año presente como para todos los que queramos calcular en el futuro, así que el tema del misterio es más bien parte del ritual. Sin embargo, si durante toda la noche de autos estuviese nublado o una tormenta de arena impidiese ver el cielo, podría haber sorpresas.

Ya que hablamos de tradiciones, he aquí una mezquita tradicional, sin pretensiones.

Como todo el mundo sabe durante Ramadán los musulmanes están obligados a ayunar desde la salida hasta la puesta del Sol. La prohibición realmente se extiende a la ingesta de cualquier cosa no inevitable (a este respecto hace ya tiempo que un comité de sabios decidió, sabiamente, que la saliva y el aire no estaban incluidos). Es por ello que tampoco se puede beber o fumar durante las horas de luz. Se excluye del seguimiento de esta obligación a embarazadas, niños, enfermos y demás personas que por su coyuntura física o mental pudieran poner en peligro su salud o carecieran de juicio. Las personas que no ayunan bajo los supuestos anteriores, suspenden sin embargo el Ramadán y deben ir a Recuperación (a no ser que el estado que motivó el no ayunar sea permanente). Dependiendo del caso existen dos formas de recuperar el ayuno: o dando de comer a una cantidad determinada de pobres o ayunando en otra época del año hasta completar los días. Las mujeres tienen prohibido ayunar mientras les dure el periodo, pero una vez pasado éste también tienen que ir a Recuperación.

En Qatar, por Ley, la jornada de trabajo durante Ramadán se reduce a un máximo de 6 horas diarias (de 07:00 a 13:00 en mi obra). Aunque por lo que me han comentado esto es de aplicación universal, Iberdrola se cuidó muy mucho de que sólo los musulmanes disfrutaran del horario reducido, si bien al menos nos pagarán la diferencia hasta las 10 horas diarias a un miserable 125% (sí, efectivamente, aquí trabajo 50 horas semanales). En el equipo de montaje eléctrico tenemos dos musulmanes, y ambos observaron el Ramadán. Preguntados al respecto declararon que no tenían ningún problema en seguir desempeñando sus tareas habituales y que así pensaban seguir; por consiguiente continuaron supervisando al aire libre con temperaturas rondando los 40º, una humedad relativa bastante elevada y sin beber. Pese a la jornada de seis horas me parece algo bastante peligroso, máxime teniendo en cuenta que en cuanto llegan a casa todavía les faltan unas cuantas horas para poder hidratarse (bien es verdad que las reglas del Ramadán permiten beber en caso de sed extrema que pudiera poner en peligro la vida del penitente). Este año por lo menos todavía cayó en septiembre y tanto la temperatura como la humedad fueron bajando a lo largo del mes, pero los ramadanes venideros serán peores.

Como el calendario árabe lunar dura 15 días menos que el gregoriano, cada año Ramadán se desplaza dos semanas en el sentido contrario al del tiempo. Esto quiere decir que el año que viene Ramadán comenzará mediado agosto y terminará mediado setiembre, mientras que dentro de 4 años coincidirá con julio.

En todo caso lo que resulta evidente es que difícilmente podría florecer una comunidad musulmana demasiado al norte o demasiado al sur, pues cuando el Ramadán coincidiera con los respectivos veranos no veo como iban a arreglárselas con hasta 24h de luz. Eso sí, en invierno, Jauja.

Esto es la casa tradicional qatarí acomodada, con su torre de ventilación.

En cuanto a la observancia, en Qatar es masiva. No sé hasta qué punto habrá gente que por presión social diga en público que sí lo observa y en cuanto llega a casa se bebe un litro de agua y se come un cordero vivo, pero desde luego la impresión es que el seguimiento es total.

Los horarios de las tiendas cambian en consonancia a los nuevos ritmos. Generalmente pasan a un horario partido de mañana y noche. Los establecimientos comerciales y hosteleros que hay cerca de mi casa tenían en su mayoría el siguiente horario: de 07:00 a 11:00 y de 20:00 a 02:00. Era bastante chocante circular por las calles a medianoche y encontrarlo todo abierto y lleno de gente; igual de chocante que circular a las seis de la tarde y tener la avenida para ti solo, cuando habitualmente hay un atasco de narices. Durante Ramadán llegaba a casa 10-15 minutos antes de lo habitual.

Así pues la vida de un qatarí en Ramadán consiste en levantarse muy pronto para comer y beber antes de que salga el sol, ir a trabajar seis horas (eso algunos, otros trabajan entre cero y dos durante todo el año), volver a casa, echarse a dormir, levantarse justo al ponerse el sol para desayunar, salir con la familia a comprar y pasar el tiempo libre, volver a dormir y vuelta a empezar (todo esto aderezado con los cinco rezos diarios, por supuesto).

En el trabajo tuvimos que empezar a comer en una sala de reuniones cerrada, pues el lugar habitual estaba demasiado a la vista y para el creyente que otra persona se dedique a comer, beber o fumar en público durante el día, aunque no seas musulmán, es una grave falta de respeto. Por lo menos el cuidado se limitó únicamente a lo más ostentoso, así que no hizo falta ir al baño para beber a escondidas.

Por último en Ramadán el alcohol desaparece de los lugares donde habitualmente se vende. La única tienda autorizada cierra durante todo el mes. En los hoteles también cierran tanto pubs como cervecerías y discotecas y las bebidas alcohólicas desaparecen de las cartas de sus restaurantes. El único alcohol a la venta está en el Duty Free del aeropuerto, como pude comprobar, pero lógicamente no lo puedes entrar al país. Al bajar mucho la clientela, muchos restaurantes también cierran durante este mes. Curiosamente la mayoría de los que permanecen abiertos cambian sus cartas habituales por un buffet libre. Ignoro la razón.

¡Eid Mubarak!

El final de Ramadán y comienzo de Sahwwal (el mes siguiente) se festeja con el Eid al-Fitr, que es una fiesta religiosa de 3 días donde ya no se ayuna, sino todo lo contrario. El día más importante y en el que en Qatar no trabaja nadie es el primero. Aunque oficialmente también son fiesta, los otros dos días son libres para qataríes y trabajadores privilegiados, pero pocos inmigrantes surasiáticos o africanos libran. En mi caso decidí trabajarlos con el fin de cambiarlos por unas fechas que me convengan para mi viaje a Petra, ya que como era de suponer en estas fechas estaba todo completísimo.

Al igual que el Ramadán, esta celebración tiene su felicitación personalizada, que vuelve a ser el título de la sección.

Esta fiesta viene a ser en cuanto a costumbres el equivalente a nuestra Nochebuena y nuestros Reyes, ya que durante ella se celebra el fin del ayuno con grandes comilonas en familia, se estrena ropa nueva (esto es casi una obligación), se cocinan dulces especiales y se hacen regalos a los niños. En todo caso muchísima gente aprovecha los tres días de fiesta seguidos para empalmar con el fin de semana y marcharse de vacaciones. Debo también apuntar que el Eid al-Fitr ha sido el primer día festivo que ha habido en este país desde mi llegada el 16 de enero.

Esto sería la choza tradicional de un pescador.

Como anécdota asociada a esta fiesta os comento una noticia que el otro día salía en la portada del Gulf Times. Ya sabéis por otros informes que hindúes, negros y filipinos no gozan de mucho predicamento en este país y tienen prohibido entrar en el Zoco y algunos otros lugares. Bueno, pues resulta que los viernes, los hindúes, pakistaníes y nepalíes que no tienen que trabajar se congregan en un parque que está al lado del Zoco. Parece entonces que fuera allí a comenzar una gran manifestación (y he acudido a muchas), del montón de gente que allí se junta. Sin embargo, durante el Eid al-Fitr el descanso debió ser más generalizado que un viernes y la presión de la masa allí congregada debió ser más intensa de lo habitual, así que tendió a expandirse. Como consecuencia, los policías que guardaban el Zoco llegaron a utilizar sus porras para contener a la muchedumbre que pretendía violar la santa tranquilidad de los árabes y occidentales que allí pasaban la tarde. El periódico publicaba una foto de la policía atizando y preguntaba a un responsable de la misma por su actitud, respondiendo éste que el motivo del proceder residía en que el Zoco era un lugar reservado para el asueto de las familias, y que entre toda esa gente no había más que hombres. Sin embargo el periodista confirmó en el Zoco que familias se veían pocas, pero sí muchos grupos de amigos o paseantes solitarios, con lo cual el verdadero motivo de negar el acceso al Zoco no parecía tanto el que no estuviesen en familia como el que fuesen asiáticos sin poder adquisitivo. En cualquier caso esta noticia me ha servido para confirmar que se admite un cierto grado de crítica en la prensa. ¡Eid Mubarak!

En Cualquier Sitio Cuecen Habas.

Dado que esta entrada está dedicada a cotididanías no cotidianas, qué menos que relataros donde estuve la noche del jueves 2, dado que fue bastante excepcional.

  • A mi frente: un escenario y a su fondo y lados tres pantallas gigantes con visuales, la del centro más grande, las laterales más pequeñas. En la base de cada una de ellas un láser verde de potencia proporcional al tamaño de cada pantalla. Frente a la pantalla más grande, la cabina del disc-jockey.
  • A mis lados: un montón de gente, aproximadamente calculo que unas 3.000 personas, y para esto tengo mucho ojo, que he acudido a muchas manifestaciones. Ellos árabes u occidentales y ellas occidentales o filipinas, prácticamente todas con pareja. Incluyo a los negros dentro de los occidentales, pues se notaba la procedencia británica o estadounidense de los mismos.
  • A mis pies: aunque hubiera estado bien que se encontrara lo mismo que en el párrafo anterior, no; sólo la arena de la playa, sistemáticamente limpiada por afanosos hindúes de botes, vasos y demás desperdicios generados por la fiesta, hasta el punto de que mucha gente iba despreocupadamente descalza.
  • A mis espaldas: el mar tranquilo de la bahía de Doha, el pequeño embarcadero de madera del hotel y grupos de gente sentados sobre la arena, frente a la línea de marea.
  • Sobre mi cabeza: las estrellas y los rayos láser pasando raudos hacia el infinito del horizonte. Nunca los había visto al aire libre, y llegan mucho más lejos de lo que yo hubiera creído. Algunos pegaban contra un muelle que se hallaba a bastante distancia en la bahía y se notaban aún los brillantes puntos verdes sobre el cemento.
  • A los platos: Paul Van Dyk. Por supuesto no faltó en el repertorio "For An Angel", su tema más comercial y por ende más conocido, aunque remezclado con una base más interesante. He de decir, no obstante, que me gustaron más Jorge Jaramillo y Eve Carey en la fiesta que referí en mi anterior informe.
Pues sí, resulta que a los del Hotel Intercontinental para festejar el fin de Ramadán les dio por hacer una fiesta en su playa con Paul Van Dyk de estrella invitada. ¡Anda que no vino veces el tipo este a La Real, que en paz descanse! Y fue en la playa de verdad, no como el Creamfields aquel de Villaricos, donde la playa quedaba al otro lado de la valla a no menos de 100 metros de aquel suelo prensado de tierra negra, bituminosa y presumiblemente radioactiva. Salvo por el muy restringido horario (de 20:00 a 02:00), casi todo lo demás fue como en cualquier festival en España: tiques para las consumiciones, váteres portátiles, barra desmontable, publicidad de Red Bull… Eso sí, un poco caro para el tiempo que duró: 200 QAR con derecho a nada. Las consumiciones también carillas; una cerveza costaba 35 QAR, una copa 45 QAR y un refresco 15 QAR, con lo que el combinado salía a 60 QAR.

Pero bueno, por una vez que se estiran en este país, como para hacerle ascos al asunto por cuatro riales asquerosos. Ni de coña pensé que vería a Paul Van Dyk en Qatar en una fiesta en la playa.

Cierre.

Para acabar debo anunciaros que ya no podré utilizar más la palabra “Iberinco” para referirme a mi empresa. Resulta que ahora nos llamamos Iberdrola Ingeniería, sin más. Ya no existe Iberinco. Quien pronuncie la palabra prohibida será lapidado en el patio de la subestación y flagelado con cables de 1x95 mm². Sólo se me ocurre un motivo para este cambio tan radical, para esta repentina inquina para con el antiguo nombre. ¿Le habrán hecho a nuestro Director General la rimita que todos conocéis en alguna reunión de alto nivel? Es lo malo de que el nombre de tu empresa rime con “cinco”.

Montones de besos y abrazos, que durante mi última visita me he recargado a base de bien y puedo darlos a espuertas. Mención especial a este respecto para ambas Maestras Recargadoras de la noche loca de Gijón.
  • Hora local: 22:30.
  • Temperatura: 31ºC.
  • Humedad: 58%.
  • Temperatura máxima del día: 38ºC.
Ceterum censeo Estados Unidos esse delendam.

Seikh Iván Bin Víctor Al-Sáez.

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"Dejad que los perros ladren, Sancho, es señal de que cabalgamos." [Don Quijote - Orson Welles]