viernes, 22 de febrero de 2008

POR FIN EN CASA.


Estimados amigos y familiares:

Me veo obligado a publicar precipitadamente este texto que no aporta nada nuevo porque mañana me mudo a mi nuevo apartamento, con lo que hasta que no me pongan Internet habrá una interrupción en las comunicaciones. En principio la conexión no debería tardar mucho, pero hay que tener en cuenta que estamos en Qatar y no podemos depositar en Qtel la misma confianza en recibir un servicio rápido y de calidad que depositaríamos en Telefónica o Jazztel.

Ayer adquirí un montón de menaje y lo metí en el piso, hoy lo he colocado todo y he hecho recuento de lo que se me ha olvidado; mañana por la mañana compraré lo que se me olvidó y lo que no pude cargar el primer día y dejaré el hotel, por la tarde compraré comida y pasaré mi primera noche en el apartamento. Se avecina por lo tanto una semana dura, de nueva adaptación, una vez que el hotel ya se había convertido en rutina.

Mis primeras compras me han dejado la sensación de que las cosas en global son un pelín más baratas que en España. Eso sí, he detectado grandes diferencias de precio entre unas tiendas y otras. Finalmente compré en una cadena árabe tipo CASA que me recomendó una compañera de trabajo, así como en la zona de menaje del Carrefour. También estuve en Zara Home, pero era mucho más caro; todo muy de diseñý, pero fallido, pues en general me resultó más feo que lo que había en el otro sitio, y os puedo asegurar que la estética predominante en este país no bebe de las fuentes del constructivismo. La vajilla con hilo de oro, los cubiertos dorados y los estampados abigarrados de paramecios parece que aquí gozan de muchos adeptos. Hay algunas cosas que no he conseguido encontrar: azucareros y saleros con tapa de bisagra y cafeteras italianas. Platos hondos también me ha costado bastante encontrarlos. Únicamente los vendían con vajillas completas, hasta que al final los hallé sueltos en el Carrefour. Algunos precios: una plancha entre 100 y 220 QR, una pota antiadherente con tapa de vidrio 159 QR, una tabla de planchar grande 119 QR, un cubo de fregar 19,50 QR, unas tijeras de cocina 19 QR, una jarra de desayuno 7 QR, una toalla grande de baño 69 QR, un microondas entre los 150 y los 500 QR.

Mi intención era comentaros hoy diversas noticias de la prensa de aquí que me han llamado la atención. Os puedo asegurar que las hay muy interesantes. Sin embargo no me ha dado tiempo a articular el texto y no va a poder ser, así que aprovecharé para anunciaros que he decidido ablandar un poco mi posición respecto de los anglosajones; he llegado a la conclusión de que algunos merecen ser salvados. Como puedo imaginar vuestra sorpresa os expongo los motivos a continuación. En primer lugar ya han pasado 8 días desde que me avinagraron aquella cena en Maxim, así que se me está pasando el enfado, aunque nunca se me va a olvidar ese agravio a mi persona y a la pobrecita chica que tocaba el piano, que dicho sea de paso me causó muy buena impresión. En segundo lugar un gran amigo mío me ha abierto los ojos y me ha recordado todas las cosas bellas que la humanidad le debe a los anglosajones, a saber:
  • El jazz.
  • El rock.
  • La obra de los Monty Python.
  • La obra de Shakespeare.
  • El cine negro.
Es evidente sin embargo que la anterior lista está contaminada por las tendencias estéticas que el autor ha venido demostrado desde pequeño, no siendo por lo tanto objetiva. Resulta claro y meridiano, y en esto estaréis todos de acuerdo conmigo, que el rock no es más que el tétrico paréntesis entre la música clásica y la electrónica, al igual que los Visigodos lo fueron entre la grandeza clásica de Roma y el brillo del Califato de Córdoba. Por otra parte el jazz la verdad es que a veces resulta un poco... bueno, vamos a salvarlo, aunque tenga serias dudas acerca de las raíces puramente anglosajonas del mismo. Por otra parte resulta notoria la ausencia en dicha lista del western, aún reconociendo que sus mejores exponentes hayan sido rodados en Almería por un italiano. Quedaría pues la lista definitiva de aportaciones positivas del mundo anglosajón al resto del planeta de la siguiente manera:
  • El jazz.
  • El western.
  • Los Monty Python.
  • La obra de Shakespeare.
  • El cine negro.
A partir de aquí continué con mi reflexión y caí en la cuenta de que los anglosajones no sólo habían realizado grandes aportaciones al mundo, sino que también grandes hombres y mujeres jalonaban su historia, a saber:
  • Juan sin Tierra.
  • Oliver Cromwell.
  • Guy Fawkes.
  • Samantha Smith.
  • Ether y Julius Rosemberg.
  • Jack London.
  • Los Monty Python.
  • Kim Philby.
  • Ernest y Avis Everhard.
La verdad es que cuando uno descubre que incluso entre los anglosajones existen espíritus tan brillantes, crece la esperanza de que algún día del pecho de la humanidad abatida arranquemos el talón de hierro maldito.

Bueno, una vez hecho balance de todo lo bueno que los anglosajones han aportado al mundo, y una vez avisados de que a partir de mañana por la mañana dependo de que Qtel me instale Internet en casa para volver a comunicarme con todos vosotros, me despido con besotes gordos.

Ceterum censeo Estados Unidos esse delendam.

Seikh Ivan Bin Victor Al-Saez.

sábado, 16 de febrero de 2008

GUÍA DE LOS RESTAURANTES QATARÍES.


¡Hola de nuevo!:


Pues nada, de nuevo informando desde el Golfo Pérsico. Durante estos últimos 15 días he recorrido la playa de 42 kilómetros desde Ruwais hasta Ras Laftan y he conocido el desierto de dunas de arena, he subido y bajado por las dunas con el todoterreno y he mojado los pies en las aguas del mar interior. Asimismo he profundizado en mi observación antropológica de la población local y mi conocimiento de Doha y he ido puliendo mis primeras impresiones, además de haber tomado muchas, muchas fotos, hasta un total de 366, aunque supongo que una vez filtradas las repetidas y las intrascendentes, se quedará la cosa algo por debajo de las 300 (os pongo algunas en este informe). ¡Tengo pues muchísimos datos nuevos que ofrecer!

Hoy he decidido quedarme a descansar en el hotel, así que me he animado a escribir de nuevo.

Sin embargo después del último bombardeo de sesudos ensayos sobre Qatar soy consciente de vuestro cansancio intelectual y de vuestra necesidad de disponer de un prolongado tiempo para recuperar vuestro saturado cerebro, como demuestra que sólo Ana, Roberto y Vijande me hayan contestado, así que hoy he decidido hablaros de un tema totalmente intranscendente y carente de interés: los restaurantes de mi hotel.

Generalidades.

Cuando llegas a un país donde el inglés es ampliamente hablado, como Qatar, y además tu propio nivel en dicho idioma es aceptable, piensas que podrás arreglarte sin problemas en un restaurante, sobre todo si está en un hotel, pero enseguida te enfrentas con dificultades inesperadas.

En primer lugar en todos los establecimientos hay que afinar el oído ante la deplorable pronunciación de los inmigrantes sudasiáticos y su rapidez de palabra. Desgraciadamente el listening siempre ha sido mi punto débil y a veces ni haciéndoles repetir las cosas dos veces me entero de lo que me quieren decir, cuando al final resulta que sólo te están preguntando si la comida está bien o qué quieres para beber. Afortunadamente ya me estoy haciendo, aunque me temo que en muchas ocasiones sólo les entiendo porque ya sé lo que me van a preguntar, así que entiendo las palabras que estoy esperando oir. La verdad es que esto desespera un poco, porque ya me he visto en ocasiones incapaz de comunicarme con una persona cuando en teoría mi nivel debería permitirme hablar con ella sin demasiados problemas. Al teléfono es todavía peor. En una ocasión tuve que colgar porque me resultó imposible entender qué me quería decir la chica que me estaba llamando. Con la suerte que tengo seguro que era el amor de mi vida declarándose.

En segundo lugar me he dado de bruces con las dificultades de pedir cuando la carta está únicamente en inglés y árabe. Todos sabemos decir "beef", "lamb", "chicken" o "pork", aunque conocer esta última palabra en Qatar no sirva de nada. Pero… ¿cómo se dice paletilla, codillo, redondo, pernil, solomillo, carrillera y demás partes constituyentes de las bestias que nos comemos? Así mismo, todos sabemos decir "fried", "stewed", "grilled" o "roasted", pero… ¿Cómo se dice marinado, pochado, sofrito, escabechado, rehogado y demás formas de preparar una comida? En fin, que no resulta fácil, y muchas veces he tenido que pedir sabiendo que iba a llegar cordero, pero vete a saber tú de que forma. Afortunadamente nunca me he visto ante una situación difícil debido a mi selección, y así he podido probar muchos platos nuevos.

Algunas costumbres comunes en estos restaurantes: cuando entras te acompañan hasta la mesa, te sujetan la silla mientras te sientas, cogen la servilleta y te la ponen en el regazo. Tras sentarte te entregan una nutridísima carta de vinos, combinados y licores y hasta que no pides la bebida no te entregan el menú. Ya he aprendido a decirles de mano que sólo quiero agua y que me den a elegir la comida de una vez, pero esto debe estar lleno de borrachuzos occidentales, porque a veces hasta me miran con sorpresa. En ningún restaurante hay ningún plato que contenga cerdo. Es de esperar que al menos una vez durante la comida vengan a preguntarte que tal está con una sonrisa. Cuando te marchas se ponen en la puerta a decir "Thank you, sir, thank you" a sonreír y a hacer ligeras reverencias.

Comer en uno de estos restaurantes cuesta entre 110 y 220 QR, lo cual es algo más barato que en España, pues no bajaría de 40,00 €.

Tras esta pequeña introducción paso a detallaros mis experiencias en cada uno de los restaurantes en particular.

Restaurante Marinero "Pier 12".

Este restaurante está decorado en plan moderno, con telas tensadas que quieren sugerir velas y una gigantesca estructura de escayola en el techo que simula la quilla de un barco. Los camareros y camareras visten chaqueta marinera blanca. Lo que antes comentaba acerca de leer una carta en inglés se exacerba en el caso de los pescados. ¿Cómo elegir de una carta en inglés qué pescado voy a tomar si ni siquiera sé como se llaman en español? ¿Cómo voy a saber de qué va un pez típico del Golfo Pérsico? Así pues sólo quedaba una elección: o pedir "lobster" todos los días o arriesgarme de nuevo. Contra lo que podríais suponer lo último es lo que hice y he conseguido probar así varios peces novedosos, pero desgraciadamente no puedo deciros cuales porque al llegar a la habitación hace ya mucho tiempo que se me ha olvidado el nombre. Hay sin embargo una excepción. Por lo visto hay un pez que responde al nombre de "haddock". Por motivos evidentes sí pude acordarme del nombre, y en cuanto subí a la habitación me puse a buscar a qué pescado correspondía, y lo encontré. Dicho pez resulta que es el eglefino, también llamado liba o merlán, y a saber tú cómo se llamará en Asturias. Creo recordar que una vez probado resultó ser de gran suavidad. Pero a lo que iba: mira tú por donde que el huraño y rudo capitán de los tebeos de Tintín se llama Capitán Eglefino, o Capitán Merlán. La verdad es que ninguna de las dos traducciones te trae a la mente la imagen de un barbudo y áspero lobo de mar. Yo diría aún más: ninguna de las dos traducciones te trae a la mente la imagen de un barbudo y áspero lobo de mar. Quizá te venga la imagen sin embargo de un afectado sir inglés o un miembro de la corte de luis XIV. Concuerda sin embargo esta imagen con ciertas peculiaridades del personaje, pues no creo que nadie sepa explicar como un marino mercante que evidentemente ya no ejerce, pues se pasa el día viajando por tierra, aire y espacio exterior, vive en el Palacio de Moulinsart con mayordomo incluido, palacio cuyos gastos de mantenimiento causarían dolor de estómago a la Duquesa de Alba. La primera respuesta que me viene a la cabeza es que en su juventud se hubiera dedicado al filibusterismo y en una de sus andanzas hubiera caído en sus manos un tesoro que haría palidecer al Conde de Montecristo. Aún dando por válidos estos razonamientos, no quedaría todavía aclarado donde están sus compañeros de correrías y por qué aún no le han hecho entrega de La Marca Negra, pues es evidente que el individuo se ha largado y quedado con todo. A no ser, claro, que los haya matado uno a uno, con lo cual vamos añadiendo más y más méritos al bondadoso personaje, aparte del nombre de boborolo.

Duna Barjana en el Desierto de Arena.

Restaurante Italiano "The Italian Job".

Como podéis imaginar la decoración de este restaurante quiere recordar la que se supone debe ser la de un establecimiento italiano clásico, con bóvedas de ladrillo, rejas metálicas, paredes irregulares blancas, carteles de la película de Michael Caine, etc. Lo que me ha llamado bastante la atención es que, antes de comer, te ponen de regalo un pequeño cuenco donde mezclan queso picado, aceite de oliva y vinagre balsámico. El objeto es que mojes alguno de los tres tipos de pan que contiene la panera. Pero es que también te ponen una pequeña fuente con taquitos de cebolla y tomate impregnados en vinagre balsámico y acompañados de pan ligeramente frito y aderezado con perejil, ajo y aceite de oliva. ¿Cuándo os han puesto esto en uno de los múltiples restaurantes italianos que hay en España? ¿Alguna vez os han puesto un cacho de pan duro de regalo en un restaurante italiano? Pero lo que más me indigna es que, con la cantidad de restaurantes italianos que, efectivamente, hay en España, ¿por qué cojones ha tenido que ser en Doha de manos de un cocinero NEPALÍ donde he probado el mejor risotto ai funghi y los mejores ravioli de mi vida? ¡Nos están engañando! ¡Nos dejamos tomar el pelo! ¡Hay que quemar todos los restaurantes italianos de España! ¡Todos, todos!

Restaurante Chino "Ruby Wu's".

Creo que no hace falta decir como está decorado este restaurante. Es el que menos he frecuentado hasta ahora, pues la comida que ofrecen es exactamente la misma que en España, excepto porque no hay cerdo agridulce, ni chopsuey de cerdo, ni cerdo a la pekinesa, ni cerdo con bambú y setas, ni plato de nido de cerdo, ni sopa de aleta de cerdo, ni tallarines de cerdo, ni cerdo tres delicias, ni cerdo de primavera, ni licor de cerdo ni ninguno de los platos que llevan la palabra cerdo a los que estamos acostumbrados en España, así que al final no es más que un chino limitado. La comida es, sin embargo, de mayor calidad que la que presupongo en este tipo de establecimientos, y las camareras son sin duda las más guapas de todo el hotel, con esas facciones tan redondeadas, pero por desgracia para ellos también puedes verlas mientras comes en el hindú, que está enfrente, así que tampoco es necesario ir a comer al chino para disfrutar de tan agradable presencia.

Restaurante Francés "Maxim" (sin ese).

El restaurante francés está decorado en un estilo rococó, con moqueta, sillones, paredes tapizadas en rojo llenas de cuadros costumbristas, pesados cortinajes y una chavalina que toca el piano en directo mientras comes. El repertorio incluye desde temas clásicos hasta adaptaciones de canciones modernas. Lo malo que tiene este restaurante es que habitualmente está lleno de anglosajones, lo que resulta muy desagradable. El otro día había unos yanquis que hablaban con su horrible acento gangoso como si tuvieran algún interés en que todo el bar se enterase de las idioteces que decían, y no dudaban en coger las grandes y finas copas de vino por el cuerpo, manoseándolas sin pudor y dejando en ellas sus sucios dedazos. Sólo les faltaba ponerse a darles lengüetazos y pasárselas por el sobaco. Otro día otro grupo de anglosajones, probablemente ingleses habida cuenta de sus vestiduras, empezaron a berrear el Happy Birthday y a dar gritos y palmas y a cantar canciones anglosajonas a voz en grito mientras la otra pobre seguía tocando el piano. Pensé en preguntar a los camareros si por casualidad en Qatar no estaría despenalizado apalear anglosajones. Yo creo que debería despenalizarse en todo el mundo el apaleamiento de anglosajones, e incluso debería convertirse en una costumbre apalearlos allá donde se encontrasen. Es más, yo creo que esta práctica reúne en sí todos los ingredientes necesarios para convertirse en un deporte de éxito. ¿Acaso es posible imaginar alguna otra actividad que pudiera suscitar con más fuerza la armonía, la colaboración y el entendimiento entre los pueblos? ¿Qué otro objetivo podría unir en su consecución a más países en un ambiente de fraternidad y cooperación? Imaginad a todos los pueblos del mundo apaleando anglosajones en un ambiente de concordia y solidaridad que dejaría atrás todas las tensiones y pasadas rencillas. ¡Esta es la grandeza del deporte, amigos! ¡Hombres de todas las razas entregados a un bello propósito de altas miras, colaborando y olvidando viejas diferencias! Y ya que estamos, no sé si sabéis que Doha se va a presentar candidata a las olimpiadas de 2016 (y están bien preparados como podéis comprobar por la antorcha olímpica de la foto), pero yo creo que sería una oportunidad única para instaurarlo como deporte olímpico. En Qatar hay un gran debate sobre este tema y destacan dos corrientes bien diferenciadas sobre el futuro reglamento. La radical opina que el apaleamiento de anglosajones debe ser al mismo tiempo que un deporte un ejercicio de justicia poética. Ello requeriría soltar en medio del campo un nutrido grupo que representaría a la sociedad en su conjunto: hombres, mujeres, ancianos y niños. Estarían desnudos, desarmados y debilitados previa privación durante el mes anterior de las adecuadas comida y bebida, tras la aplicación de un conveniente bloqueo económico. A continuación los deportistas llegarían al campo vestidos con armadura y casco antidisturbios, bates de béisbol, cables y puños de hierro. Los hay que incluso defienden que se les pudiese bombardear previamente por si acaso. La facción moderada recuerda que esto sólo es un deporte y que por lo tanto la lid debe ser de igual a igual. Es por ello que tanto los anglosajones como los deportistas estarían en el campo en igualdad de condiciones, con la única excepción de que ambos grupos estarían representados numéricamente de forma proporcional al número de habitantes sobre el planeta, es decir, 300 contra 6.100. Yo estoy con los radicales, por supuesto.

Restaurante Japonés "Sakura".

El japonés está decorado al estilo del shogunato Tokugawa, con toques de la época Kamamura, tiene un estanque con grandes siluros a la entrada y apenas cinco mesas más dos reservados de esos de comer sentado en el suelo, porque la mayoría de los sitios se distribuyen alrededor de cuatro grandes planchas teppanyaki, si bien la última vez que estuve pedí sólo sashimi, porque ya estoy un poco harto del arroz como para encima comérmelo con el sushi. Como ya comenté en algún correo anterior está todo bastante rico, y como curiosidad puedo citar que, mientras que en España la cantidad de wasabi que te ponen es del tamaño de la cabeza de un alfiler de esas que usaba mi abuela para hacer ganchillo, aquí los platos se acompañan de una bola del tamaño de una avellana gorda, que realmente viene a ser lo mismo, porque a ver quien es el guapo que se come una avellana de wasabi. Algunas de las camareras el primer día me dieron la sensación de poder ser japonesas, pero tras una inspección más minuciosa me inclino por pensar que sean chinas, porque no me pegan japonesas trabajando en un hotel de Doha, y quizá son demasiado redonditas. Ellos por lo visto son de Nepal y Bangladesh, lo cual fue revelado a preguntas de un compañero mío de trabajo.

Restaurante Vegetariano "Green's".

Este restaurante está iluminado por una tenue luz verde y las camareras van con un vestido largo negro y un gran fajín de seda verde. La verdad es que entre eso y el nombre debía haberme imaginado que algo iba a ir mal, pero aún así entré. Los camareros debo reconocer que son los más amables del hotel, y por el físico yo los hago por la zona de Vietnam. Lo cierto es que como tardaba bastante en descifrar la carta, el camarero me recomendó una cosa que se llamaba de una forma extraña ("leguini", o algo así) y cuando me explicó lo que era no le entendí ni torta. Cuando por fin me lo traen me encuentro ante mi con unos espagueti con champiñones. La verdad es que estaban muy ricos, pero… ¿he venido yo a un restaurante vegetariano a comer espagueti con champiñones? ¿se puede contar, esto? ¿no me habría ido al italiano si hubiera querido comer unos espagueti con champiñones? ¿puede suceder que pidas "rice samoosa" en el restaurante hindú y te traigan unos rollos de sushi? ¿puede suceder que pidas "bantang potato" en el restaurante chino y te traigan una tortilla de patatas? Pues por lo visto en un restaurante verde sí es posible que pidas "leguini" y te traigan espagueti ai funghi. La cosa no obstante funcionó, porque como me quedó el gusanillo de probar comida vegetariana de verdad, como la pasta esa de garbanzos que llaman humus, volví otras dos veces, en estas ocasiones con más éxito.

Restaurante Hindú "Chingari".

Este restaurante está decorado como se supone debía ser el palacio de un rajá, con estatuas de elefantes, enormes alfombras voladoras y todo eso. Curiosamente quienes lo atienden parecen hindúes de verdad. La última vez que estuve pedí Chicken Vindaloo, ante lo cual el camarero puso cara de susto y dijo:
"But… sir, this is VERY spicy!!"
Ante lo cual respondí:
"The biggest enterprises are awaiting me in this life. Thousands of millions of people rely on me to be freed from their problems and misery. They have nothing to lost but their chains. What would they say if I surrendered to such a little trouble?"
Ante lo cual el camarero contestó:
"Now I know that the man who are sit in front of me are not a vulgar man, because he has the makings of the great men. Now, I can say for sure that this man deserve eating Chicken Vindaloo, and our gods approve it. May Brahma, Shiva and Vishnu bless you, sir!"
Y me sirvieron Chicken Vindaloo con gran pompa y boato. Efectivamente picaba bastante, pero yo no soy de ese tipo de personas que se arrugan ante el primer obstáculo que encuentran en esta vida. Además, no es la primera vez que tengo la misma conversación con un camarero. Pero hete tú que justo acababa de tragar el último trozo de pollo, cuando mi vista se nubló y apareciose ante mi la diosa Kali, lo cual me extrañó porque el camarero no la había nombrado, pero aún así escuchele y me habló en estos términos:
"हाल के, Ivan, वर्षों में इस बात, में काफी रुचि रही है कि, सूचना और संचार प्रौद्योगिकी को शिक्षा. के क्षेत्र में कैसे उपयोग किया जा सकता है।, शिक्षा के Chicken Vindaloo क्षेत्र में सूचना और संचार प्रौद्योगिकी के सर्वाधिक महत्वपूर्ण योगदानों में से एक है अधिगम्यता. पर आसान पहुंच संसाधन। सूचना और संचार प्रौद्योगिकी की सहायता से छात्र अब ई-पुस्तकें, परीक्षा के नमूने वाले प्रश्न पत्र, पिछले वर्षों के प्रश्न पत्र आदि देखने के साथ संसाधन व्यक्तियों, मेंटोर, विशेषज्ञों, शोधकर्ताओं, व्यावसायिकों और साथियों से दुनिया के किसी भी कोने पर आसानी से संपर्क कर सकते हैं।, Ivan."
Aunque no hablo ni una palabra de hindi pude entender perfectamente lo que me decía, que viene a ser esto:
"Shiva may save you, Ivan, you are full of grace, Brahma is with you, blessed you are among all men and blessed is the result of your fight: revolution. You have tasted Chicken Vindaloo and you are not suspending and heading Ganges' mouth, so you are the man of the prophecy, the man who is going to shake this world and turn it upside-down. Despicable people, Anglo-Saxons and their allies should know now that its time to die. Just wait for Karttikeya's signal and act with no mercy. Kill them all, it's your time and yours too. Peace be upon you, Ivan."
Siendo ya la tercera vez que se me aparece un dios en similares términos quizá deba empezar a darle importancia a este asunto, aunque la verdad es que Thor y Huitzilopochtli resultaron más convincentes. En fin, yo sigo esperando por la dichosa señal.

Aspecto de un tramo de la playa de Al-Ruwais.

Restaurante Multinacional "Bistro Bistro".


La decoración de este restaurante quiere sugerir un establecimiento europeo casero de localización indefinida, con suelo de grandes baldosas marrones, mesas y sillas sencillas de madera, ventanas con postigos de listones, columnas de ladrillo, etc. Me recuerda vagamente la decoración de algunos restaurantes castellanos, pero algo más recargado. Tienen un primer plato y un segundo de un montón de países europeos, España incluida. Los platos elegidos de entre todos los de nuestra añorada patria son la paella y la escalibada. No los he probado porque llevo aquí demasiado poco tiempo como para echar de menos la comida española, pero la verdad es que estuve en un tris sólo por ver como ponen la paella en Qatar, no me vaya a pasar como con el rissotto ai funghi. Mención aparte merece la banda sonora que acompaña a este lugar, pues suelen ser canciones francesas pasadas de rosca, incluida la versión gabacha de "Di Papá", con meliflua voz de niño incluida.

Restaurante carnívoro "Bentley's Grill".

La decoración de este restaurante es de estilo decimonónico. El techo se compone de un sencillo artesonado de vigas con bordes trabajados que se cruzan perpendicularmente a la misma altura, dejando entre ellas espacios cuadrados blancos. El suelo es de parqué y los amplios ventanales están cubiertos por venecianas de madera, que únicamente dejan ver el exterior entre las finas franjas que quedan entre los listones. Del techo cuelgan lámparas doradas de múltiples brazos dispuestos en dos pisos, 16 en el inferior y 8 en el superior. Las paredes alternan paneles de madera con otros más anchos recubiertos de tela a rayas horizontales de colores tierra, de donde cuelgan múltiples cuadros dispuestos en dos filas con escenas de paisajes, mujeres de época, caballos, etc. Una imitación de chimenea adorna una de las paredes. Alrededor de las mesas se disponen, no sillas, sino sofás con apoyabrazos y orejeras, todos ellos de cuero (imitación) y con los típicos botones dispuestos en vértices de rombos que se hunden en la superficie del respaldo. El espacio se divide mediante barandillas de madera con miembros verticales de estilo salomónico. La verdad es que me confunde un poco el estilo y me cuesta asignarlo, si bien por culpa de detalles como los sillones de cuero o el nombre del restaurante supongo que quiere imitar un club elitista de cualquier ciudad estadounidense de principios del siglo XX o finales del XIX. La presencia aquí de anglosajones de dudosa reputación es aún más notoria que en el Maxim, pero de una media de edad superior. Señoras de Rottenmeyer que podrían haber sido compañeras de clase de Margaret Tatcher o profesoras de ética de Condoleeza Rice con sus siniestros y circunspectos maridos, probables admiradores de Dick Cheney con cara de estar oliendo un cacho de mierda que tuvieran pegado al bigote. La especialidad de este lugar, como podéis imaginar, es la carne de vacuno a la brasa, sin importar de que parte del vacuno en cuestión estemos hablando. Cuando el camarero comenzó a enumerar las piezas me di cuenta de que nunca había pensado que una vaca pudiera tener tantas partes. Como de la mayoría de los palabros no conocía su traducción, acabé pidiendo costilla, no me fueran a traer cuerno a la brasa o pelo a la plancha. Hay que reconocer que la carne estaba muy tierna.

Y esto es todo lo que tengo que contar sobre los restaurantes de mi hotel.

Comiendo en Mesaieed.

Desgraciadamente en Mesaieed (donde trabajo, si recordáis de anteriores correos), las opciones para comer distan mucho de la exquisita variedad que disfruto en el hotel, en incluso podría añadir que son indignas de mi y de cualquier persona, excluyendo los anglosajones. En el campo de la comida rápida podemos elegir entre un Kentucky Fried Chiken (pollo artificialmente perfumado), un Southern Fried Chicken (lo mismo pero al revés), un Bombay Chowpatty (comida hindú artificialmente perfumada) y un International Nerd's Food (20 QR). Como restaurantes propiamente dichos únicamente hay un hindú muy pequeño con mala pinta que siempre está lleno y en el que no apetece mucho entrar y el peor chino de Qatar (30 QR). Que este chino es el peor chino de Qatar está avalado por mis experiencias personales y las de decenas de compañeros de trabajo, los cuales están dispuestos a testificarlo incluso ante un jurado formado por anglosajones, convencidos de que por una vez serán capaces de emitir un veredicto justo. Este chino es a los demás chinos como… a ver… con qué podría yo compararlo… ¡ya sé!, este chino es a los demás chinos como el váter donde el protagonista de Trainspotting casi pierde sus supositorios de opio es al resto de los váteres de Irlanda. Lógicamente con este panorama puedes comer fuera mientras estás en el hotel, pero me temo que durante más de dos años no. Es por esto que todos mis compañeros que ya tienen piso se traen la comida de casa y comen en la cocina, y yo tendré que hacer lo propio en cuanto me instale la semana que viene.

Hasta la Vista.

En fin, espero que os haya gustado esta descripción detallada de cómo se come en Qatar. En este momento tengo en preparación nuevos volúmenes acerca de la prensa y la radio. A ver si en un par de semanas los completo y puedo enviároslos.

Ceterum censeo Estados Unidos esse delendam.

Muchos abrazos.

Seikh Ivan Bin Victor al Saez.

domingo, 3 de febrero de 2008

TERCER INFORME QATARÍ.


¡Saludos de nuevo!

Hoy no empiezo con una frase en árabe, que ya no sé más. Bueno, sé decir "sí" (na'am o aiwa), "no" (la), "gracias" (shukran) y "de nada" (afwan), así como los números del 1 al 10, pero tampoco son expresiones como para empezar un informe.

Hoy he estado en Al Rubais, que es el pueblo más septentrional del país, a 96km de Doha. No tiene más interés que el puerto pesquero con sus barquitos tradicionales de madera de palma, pero el mar es de un color tropical muy bonito. Lo podéis ver todo en la foto aquí al lado. Me recordó muchísimo a cuando estuve en Cuba en los cayos del Caribe. La carretera para llegar es una autopista, con ciertas peculiaridades que impedirían que en España pudiera tener esa categoría, pero con mediana, dos carriles en casa sentido y limitación a 120km/h en todo caso.

Algo de lo que me he dado cuenta entre ayer y hoy es que la costa tiene tan poca pendiente que cuando baja la marea se descubren cientos de metros de terreno, y pueden verse a lo largo de toda la orilla multitud de islotes arenosos.

Para el fin de semana que viene me he marcado dos objetivos: por un lado Ras Laftan, que es donde se cargan los grandes metaneros con el Gas Natural Licuado; por el otro Fuwairit, donde existe una playa de 42 km de largo con una carretera costera que la bordea.

Hoy me he encontrado comiendo en el self-service del hotel con una familia árabe sin túnicas, incluyendo las dos hijas que, por cierto, eran bastante guapas. Una de ellas llevaba pañuelo a la cabeza, pero el resto eran vaqueros y camiseta de cuello de cisne ajustada. Lo que no puedo saber es si eran qataríes o no.

Tras esta pequeña introducción pasaré sin más dilación al último texto de esta serie, informándoos sobre mis circunstancias particulares.

Trabajo.

Como ya os he comentado, mi lugar de trabajo está en una ciudad industrial en construcción que se localiza 38km al sur de Doha, llamada Mesaieed. Para llegar desde Doha hay una semi-autopista, así que se llega razonablemente bien. Hay que atravesar un pueblo intermedio llamado Al-Wakra donde la autopista se convierte en calle principal con rotondas, pero tampoco es para tirarse de los pelos. De puerta del hotel a puerta del trabajo tardo entre 45 y 55 minutos, dependiendo de cómo estén los atascos de Doha y de que no haya ningún accidente por el camino.

La Central que estamos construyendo es en realidad un bloque de tres ciclos combinados iguales con los servicios auxiliares comunes, nueve generadores en total, con una potencia de 2.040 megawatios (la de dos reactores nucleares), más algunos equipamientos anexos que aumentan todavía más el tamaño, como pueden ser dos turbinas de gas auxiliares para poder arrancar cuando ha habido una caída general de tensión en la red o, como no, una mezquita. En la foto sale uno de los tres bloques iguales que componen esta enorme obra.

El montaje eléctrico todavía no ha comenzado, esperándose la incorporación del contratista a partir del 15 de febrero. Desgraciadamente esta incorporación debería haberse producido en diciembre según la planificación inicial, con lo cual el montaje eléctrico empezará con dos meses de retraso, mientras los hitos de avance permanecen en su sitio. Es por esto que veo grandes apurones en el horizonte, jornadas de trabajo largas y sábados jodidos.

Mi cargo aquí es, en principio, Responsable de Documentación del Montaje Eléctrico. Dicho así parece que voy a ejercer de secretario y que voy a ser el último mono, pero nada de eso. Tengo seleccionar y organizar los planos e instrucciones que deben entregársele al contratista para el montaje de cada equipo, filtrando lo que no va a necesitar. Al final deben disponer de la documentación suficiente para realizar el montaje sin problemas, pero de modo que toda sea necesaria, sin incluir cosas superfluas o que no correspondan a la fase de montaje. Además, debo realizar la entrega según las prioridades de montaje del momento, de modo que la documentación disponible obligue al contratista a ir por donde nosotros queremos. Debo también cuidar de que tanto nuestros supervisores como el contratista dispongan siempre de las últimas versiones de los planos e instrucciones. Una vez finalizado el montaje los supervisores me devuelven los planos con las correcciones aplicadas en campo y yo me encargo de verificar la versión final de los mismos. También me correspondería solucionar cualquier duda de interpretación acerca de dicha documentación y perseguir a quienes la emiten para que se nos entregue. Realmente es un puesto a medio camino entre Montaje y Oficina Técnica.

Si finalmente esto es así me puedo dar con un canto en los dientes por tres cuestiones: en primer lugar porque sé que el cometido que me han encomendado se me da bien, en segundo porque es un ascenso sobre el puesto de Supervisor de Montaje, y en tercero porque, al ser un puesto más de oficina que de campo, me libraría en gran parte de salir a obra en verano.

El problema es que el Jefe de Montaje ha pedido 32 personas para realizar la supervisión (24 supervisores, 5 jefes de área, el Jefe de Montaje, su Adjunto y yo) y de momento sólo somos 3. Vendrán más, pero sospechamos que la empresa quiera ratear con el personal, y si esto sucede al final acabaré haciendo lo mío más supervisión en campo, todo junto.

Horarios.

Los horarios de trabajo están adelantados para adaptarse a la luz solar, muy adelantada a España a pesar del ajuste horario, como ya os he comentado. Entro a trabajar a las 07:00 y salgo a las 17:30 (al menos en teoría, porque seguro que acabo saliendo como mínimo media hora más tarde). La comida es de de 12:00 a 13:30. Ya me estoy acostumbrando a cenar hacia las 20:00 y acostarme hacia las 22:00, porque a las 05:30 tengo que levantarme. Es una mera cuestión de convencer al cerebro de que levantarse a las 05:30 y acostarse a las 10:00 equivale a levantarse a las 07:30 y acostarse a las 12:00, que no pasa nada y que, para colmo, la luz solar acompaña. También hay que convencerlo de que deje de respigarse cada vez que alguien habla de trabajar el domingo, y de que en el curro el jueves por la tarde para despedirte tienes que decir "hasta el domingo", y no "hasta mañana". Sin embargo me temo que en cuanto empiece el apuro en la obra me joderán muchos sábados, desgraciadamente en el peor sentido de la palabra.

Es posible que estos horarios cambien por el verano, pues no se puede trabajar durante las horas centrales del día.

Alojamiento.

Desde mi llegada me he alojado en un hotel llamado Ramada Plaza, con categoría de 4 estrellas. La habitación es grande, la cama mayor aún (sí, todavía mayor que la habitación) y está muy bien amueblada. Podéis verla en la foto que sigue a este párrafo. Curiosamente en el baño hay a la vez bañera y ducha. Lo más novedoso para mi es que a las 20:30 pasa un hindú a dejarte chocolatillos y a retirarte el edredón de la cama y bajarte el embozo para que te puedas acostar, aparte de reponer todo lo que hayas consumido desde que te hicieron la habitación. El detalle que más me gusta es que hay permanentemente una bandeja con café, leche, azúcar y varios tipos de té lista para que te sirvas a tu gusto. Una jarra eléctrica provee el calor necesario para preparar las bebidas, que son repuestas a diario. Como curiosidad decir que el café es Nescafé, made in Spain.

En cuanto a los servicios que ofrece el hotel voy a destacar sus múltiples restaurantes, que es lo único que he utilizado. Hay también, entre otras cosas, un enorme gimnasio lleno de aparatos, pero me he cuidado muy mucho de no poner el pie en él. Tiene un japonés, un francés, un italiano, dos hindúes, un chino, uno especializado en pescado, un grill, un vegetariano y un buffet libre muy completo que incluye incluso comida árabe. Me ha dado tiempo a probarlos todos y puedo asegurar que las calidades de los productos que sirven son de primera. En el autoservicio lo más divertido es una fuente de natillas que por lo visto es para mojar las fresas y trozos de frutas peladas que hay en las grandes bandejas de delante, aprovechando las cascaditas que las natillas forman al caer entre los distintos niveles. En el japonés pedí un plato variado que respondía al nombre de "Shogun" y, para horror de Miguel, debo afirmar que estaba mejor que todo lo que he comido en España, aparte de ser muy abundante y relativamente barato. Los más baratos son el indio y el japonés, mientras que los más caros son el francés y el de pescado. Este último ofrece especies propias del Golfo Pérsico condimentadas con los más finos hidrocarburos que se destilan en la zona. Lo peor del hotel es que tienes que evitar cruzar la mirada con los empleados, porque entonces te sonríen, hacen una reverencia y te saludan, lo cual puede llegar a resultar agotador y, además, exacerba las contradicciones internas del individuo, al menos en mi caso, aunque ellos parezcan muy felices, porque estoy casi seguro de que no lo son.

Sin embargo, la peor sensación que me ha entrado desde que estoy aquí fue precisamente en la recepción del hotel. Había delante de mi dos yanquis de mierda enormes y casualmente pude ver el nombre de la empresa que pagaba sus facturas: nada menos que Blackwater. ¿Habrían estado estos individuos en Irak matando hombres, torturando mujeres, sodomizando niños, violando niñas y saqueando aldeas? ¿Serían éstos los que dispararon la última vez en Bagdad contra civiles inocentes por cruzarse delante de su 4x4, o serían amigos de quienes lo hicieron? ¿Qué pueden estar haciendo dos empleados de Blackwater en el Golfo Pérsico? Evidentemente nada bueno, y tampoco neutral, puesto que son el brazo ejecutor del mal. Entonces comprendí que, si en ese mismo instante una bomba hubiera matado a los dos y yo hubiera resultado herido, nada tendría que reprocharles a quienes la hubieran puesto, y no podría sino comprender sus motivaciones, pues los empleados de Blackwater son objetivos militares legítimos y yo no hubiera sido sino un daño colateral.

En breve dejaré el hotel porque ya me he decidido por uno de los apartamentos que he visitado. Finalmente eso de que había un edificio para nosotros ha resultado ser un infundio o rumor. La búsqueda la tenemos que hacer igual que la haríamos en España, si bien vía inmobiliarias recomendadas y controladas por nuestro departamento de RR.HH. Los de otras empresas subcontratadas por Iberinco lo tienen peor, pues no les pagan ni la vivienda ni el coche y tienen que buscarse la vida. Supongo lógicamente que su ingreso bruto será bastante mayor que el nuestro.

Todos los apartamentos que visité eran muy parecidos en su configuración y servicios, así que lo que finalmente me decidió fue la localización. Queda sólo a 500m del hotel, aunque al otro lado de la avenida de 6 carriles. El apartamento en sí está en un edificio de tres plantas de reciente construcción con garaje y consta de dos habitaciones dobles, salón, cocina, baño y aseo, repartidos en unos 70-80m2. Está amueblado, si bien los muebles son más feos que pegar a Dios con los cojones de un burro, porque aquí gustan de un estilo que recuerda bastante al mobiliario de los restaurantes chinos. Tengo además televisión, frigorífico de dos cuerpos, lavadora-secadora, wi-fi y mega-cocina de butano con cinco fuegos, uno de ellos con capacidad para los calderos del infierno (recordad que en Qatar no existe red de gas ciudad). La vitrocerámica parece ser que no es muy habitual por aquí. Ninguno de los apartamentos que visité la tenía y, por lo que pregunté, sólo un compañero de trabajo la tiene; todos los demás, bombona.

En todo caso tampoco podemos coger para vivir lo que nos dé la gana. La empresa nos pone un límite a los solteros de 12.000 QR al mes por un apartamento amueblado. Esto nos permite acceder a buenos apartamentos (el mío cuesta 10.500), pero no nos llega para alquilar, por ejemplo, en un rascacielos. Bueno, miento, podría haber alquilado en un rascacielos con piscina, pero tendría que haber cogido un apartamento de una sola habitación. Cogerlo de dos era muy importante para mi porque manteniendo ambas habitaciones arregladas y con las camas hechas puedo soñar que algún día alguien vendrá a verme, al igual que sé que algún día picarán a la puerta y será espidercerdo, que habrá venido a salvarme. Otras cuestiones que me decidieron a pasar de los rascacielos es que están gestionados por empresas que los llevan como si fueran hoteles, con recepción y todo. Los apartamentos que visité en esos edificios eran como una habitación muy grande de hotel de lujo con cocina anexa. Me parecía todo una isla artificial, tanto la zona, como el edificio, como la habitación en sí. Me preguntaba si tendría derecho a agujerear la pared para colgar los altavoces de mi ordenador, o si me daría la sensación de estar viviendo en Doha si me metía allí. Lo que definitivamente me decidió a descartarlos fue que un compañero sí había reservado apartamento de dos habitaciones allí, pagando parte del alquiler de su bolsillo. Cuando le pregunté porque hacía eso me contestó que "quería poder contar que él había vivido ahí". Entonces me di cuenta de lo enormemente estúpido que sería renunciar a lo que estaba buscando con tal de vivir ahí y cogí donde voy a vivir ahora.

Como os dije la zona fue finalmente lo que me decidió entre éste y otros apartamentos que visité en la ciudad, pues está al lado de una de las zonas comerciales de Doha. Puedo ir andando a buscar algo que se me termine. Esto es importante, porque debido a las características de la ciudad puede haber apartamentos que estén mucha distancia de la tienda más próxima, de modo que tengas que coger el coche si se te acaba la sal o el papel de WC. Está en una calle trasera, en segunda línea tras la avenida de 6 carriles, lo cual quiere decir que es estrecha y sin iluminación nocturna, pero es que todas las calles secundarias en Doha son así. Estrechas, retorcidas y sin luz. No logré visitar ningún apartamento que diera a una calle principal.

Vehículo.


Para moverme por el país utilizo el coche de empresa que me entregaron a los dos días de estar aquí: un todoterreno 4x4 marca Mitsubishi Nativa, que veis en la foto. Estaba nuevo de paquete. Incluso le tuve que quitar los plásticos a los asientos. Eso sí, acostumbrado a mi C3 que repostaba cada 800km con un depósito de 50 litros esto es una máquina de tragar gasolina. No creo que haga más de 500km con un depósito.

Este fin de semana he comprobado que me será bastante útil disponer de este tipo de vehículo. Cuando estaba visitando las playas de Al-Khor hubo un momento en que la carretera se apartó de la costa. Como el país es una llanura desértica lo único que tuve que hacer es poner la tracción a las 4 ruedas y seguir de frente, con las roderas de tantos otros de referencia. Hoy en Al-Ruwais lo mismo. Para sacar buenas fotos del puerto pesquero tuve que meterse en un camino vecinal de bordes difusos y piso muy irregular (hay muchísimos caminos sin asfaltar). La verdad es que debido a la orografía del país si tienes un todoterreno en cualquier momento puedes salirte de la carretera y meterte campo a través. Recordé cuando andaba por los caminos de ripio de Península Valdés en Argentina, si bien allí no te puedes salir de la ruta porque hay vegetación que te lo impide. En Qatar es como si todo fuera un camino de ripio de anchura infinita.

Idioma.

Estoy aprendiendo a identificar los caracteres de la escritura árabe (que no a leer árabe, que ya es harina de otro costal). Creo que en un par de meses lo habré conseguido con cierta fluidez. Su alfabeto consta de 28 letras según la mayoría de los autores, si bien los hay que consideran que tiene más. Lo malo es que no se escriben igual dependiendo de que vayan solas, al principio, en medio o al final de la palabra, así que en principio tendrías que aprender 192 grafías, pero finalmente son menos porque muchas letras cambian muy poco y hay seis que sólo tienen dos formas. Sin embargo, aprendiendo las letras no puedes leer árabe correctamente, a pesar de que es un idioma que se pronuncia igual que se escribe, con muchas menos excepciones que el español. El problema es que no escriben todas las vocales. El árabe funciona con un sistema de raíces de 3 consonantes y cada raíz tiene sus vocales asociadas de forma unívoca. Así, cuando un árabe ve, por ejemplo, QRJ, ya sabe las vocales que van en medio. Cuando el árabe escribe una palabra con esa raíz, pone únicamente las consonantes. Existen marcas de vocales, pero no es obligatorio usarlas y de hecho no las usan. Evidentemente, para leer árabe no tienes más remedio que conocer las raíces. No existen las letras mayúsculas y escriben y leen de derecha a izquierda, excepto los números, que los leen de izquierda a derecha al igual que nosotros. La única forma de escritura posible es la cursiva, es decir, ligando unas letras con otras. No pueden separar las letras al escribir como hacemos nosotros, pero lo tienen muy fácil para justificar los párrafos, ya que las líneas de unión entre letras pueden alargarse a conveniencia. Además de las letras hay algunos signos modificadores (hay autores que los consideran letras) pero ahí aún no he llegado. Dicen en Recursos Humanos que igual ponen clases de árabe, pero no lo veo muy claro.

Cierre.

Desgraciadamente no tengo más que decir. Espero sepáis disculparme por haber sido tan lacónico, pero es que tampoco hay tanto que contar, pues los qataríes beben agua y caminan sobre dos piernas al igual que nosotros y el suelo de su país es de tierra y el cielo azul, al igual que en el nuestro. Sin embargo seguro que me dejo algo en el tintero, pero esto me dará pie a poder escribiros más.

Todo lo dicho en estos informes recibirá su debido respaldo gráfico cuando sea capaz de descargar las fotos desde mi cámara a mi ordenador.

Espero que todas estas informaciones os hayan decidido a venir a verme (recordad que mi apartamento tiene dos habitaciones dobles), si es que aún albergabais alguna duda al respecto. Eso sí, no se os ocurra planearlo para el verano, o ya os veo encerrados en el apartamento entre las 11 de la mañana y las 4 de la tarde.

Bueno, me despido de vosotros por esta vez, que mañana es día de curro y me tengo que levantar a las 05:30. Espero haber acallado las voces que sugerían que había sido visto con barba y kalashnikov luchando en Afganistán. Debo decir que cualquier respuesta a la presente serie de informes será bienvenida por mi parte, así que abandonad vuestra patológica timidez y escribid coño, que por cada 1.000 palabras que envío sólo recibo 12.

¡Ma'a salaamah! (adiós).

Seikh Ivan Bin Victor Al-Saez.

sábado, 2 de febrero de 2008

SEGUNDO INFORME QATARÍ.


¡Assalam Alaykum!

Bueno, lo primero aclarar que el saludo del informe de ayer es la trascripción fonética de las frases árabes "¡Buenas tardes!" y "¿Qué tal estáis?", leyéndose las "h" aspiradas. No creáis que he aprendido árabe tan rápido. Las he copiado y, de paso, memorizado de la Guía de Qatar que nos han entregado. Cuando fui a Berlín con Xulián, éste llevó una utilísima guía Español-Alemán con multitud de frases de uso diario, como por ejemplo "¿Por favor, puede plancharme estos pantalones?". Nos dio muchísimo juego y no habríamos sobrevivido sin ella. Volviendo al hilo inicial, ambas frases tienen respuestas fijas, al igual que en España después de decir "Gracias" se dice "De nada". La respuesta a "Misaa al khair" es "Misaa an noor" (Que tu tarde sea brillante) y a "Kaif haalak?" se contesta "Zain, al handu lillah" (Bien, por la gracia de Alá).

Hoy os ofrezco la trascripción fonética de la única frase que todos conocemos, cuya traducción es aproximadamente "Que la paz sea contigo", ante la cual hay que contestar "Wa'alaykum salam", o sea "Y que contigo sea la paz".

Hoy he estado en las playas de Al-Khor, de las que podéis ver una imagen aquí al lado. Están 50km al norte de Doha y son muy populares en este país entre los inmigrantes asiáticos. No ha sido sin embargo el día más indicado, porque desde ayer las temperaturas han bajado bastante y soplaba un viento muy fuerte. Como consecuencia se ha levantado polvo y estuvo todo el día como si hubiera una neblina que el sol no era capaz de penetrar. Volví al coche con las manos y las orejas heladas, no creo que la temperatura haya subido hoy de 15º. No ha sido tormenta de arena, sólo un día de visibilidad reducida. Como el suelo está húmedo de las últimas lluvias el viento no es capaz de levantar mucho polvo.

Sin más dilación volvemos al tema principal. El capítulo de hoy tratará sobre Doha.

Descripción General.

En la capital reside el 50% de la población del país, unas 450.000 personas.

Es una ciudad bastante extensa, porque en general los edificios son de poca altura (con las excepciones que ya os comentaré) y abundan mucho las zonas de viviendas unifamiliares con patio. Las manzanas es muy habitual que no estén bien acabadas ni definidas y que se intercalen zonas edificadas con solares. Por otra parte el espacio ocupado por algunas avenidas e intersecciones es enorme.

En general los edificios no tienen bajos comerciales. Éstos se suelen situar en calles concretas, en los bajos de edificios de una o dos plantas, como podéis ver aquí al lado. Una calle con bajos comerciales es una sucesión abigarrada de pequeñas tiendas con grandes letreros anunciadores llenos de texto sobre la fachada. Es algo, no obstante, que tengo que estudiar con más detenimiento, pues en estos momentos no sabría deciros de qué son esas tiendas. Luego están los centros comerciales, salpicados allí y allá por la ciudad en edificios propios y exentos, ocupando por lo general amplias superficies. Según me ha comentado todo el mundo, la comida se compra aquí, no hay tiendas de ultramarinos. Todo esto, insisto, está por investigar. Lo que sí he podido comprobar es que hay amplias zonas de la ciudad que pueden quedar a bastantes minutos de la tienda más cercana.

Existen varias zonas de rascacielos que no tienen más que los propios rascacielos, pero la verdad es que llaman la atención, porque están construidos con esa intención. Son tres zonas: una a cada extremo de los 7km del paseo marítimo y un complejo de lujo llamado "Qatar Pearl" que está siendo edificado sobre miles y miles de metros cuadrados de terreno rellenado y ganado al mar. Como aún no lo he visitado voy a dejar su descripción para otro momento. De las dos zonas restantes una es más moderada, pero la otra no es precisamente moderación lo que busca transmitir. Los edificios de hasta 50 pisos compiten entre ellos a ver cual tiene la forma más retorcida o supone el mayor desafío a la ley de la gravedad. Totalmente acristalados, las diferentes tinturas del vidrio (oro, verdoso, azulado, cobre, negro, gris…) acrecientan las sensaciones de singularidad arquitectónica que pretenden transmitir. Sin embargo, lo que más me ha llamado la atención no han sido las refulgentes torres en sí, sepulcros blanqueados, sino que se estén haciéndose TODAS a la vez. El rascacielos más viejo se habrá inaugurado hace un par de años, y puedes encontrar torres en todas sus fases de construcción. Desde el agujero de los cimientos hasta los remates del recubrimiento exterior. Hay uno cuya construcción está recién iniciada, de nombre "Qatar Tower", que promete.
Así pinta desde el Palacio Nacional la otra orilla de la bahía de Doha.

Circulación.

Doha está hecha para el coche. Hay muchísimos y hay un montón de grandes avenidas radiales y circunvalares. Dichas avenidas tienen tres carriles en cada sentido, mediana y carriles laterales de salida, aparcamiento e incorporación. Vienen a ser una suerte de autopistas urbanas, aunque con cruces y rotondas. Esto te obliga a adaptar tu forma de conducir. ¿Que vas por una avenida y quieres meterte a la izquierda? Pues vas hasta el próximo cruce o rotonda, haces un giro en "U" o das la vuelta y ya te meterás ahora a la derecha. ¿Que sales desde una manzana a una avenida y quieres ir hacia la izquierda? Pues sales hacia la derecha y ya darás la vuelta. Doha es pésima para caminar, pues hay pocos semáforos y si no es ahí no hay pasos para peatones marcados. Hay que cruzar muchas calles por donde puedas y como puedas, lo cual por otra parte es lo que se espera que hagas, pero no siempre es fácil. Os podéis encontrar perfectamente ante una avenida de 6 carriles llena de tráfico con el paso de peatones más cercano suponiendo un rodeo de 15 minutos. En todo caso se ven muy pocos peatones fuera de las zonas de paseo. Aquí nadie se desplaza a pie entre zonas. Cogen el coche, lo aparcan junto a la zona que les interesa y luego ya se ponen a caminar. Si hay que cambiar de zona se cambia en coche. No obstante hay que decir que en verano es imposible andar por la calle de día. Aunque hay un servicio de autobuses públicos tiene una cobertura bastante limitada y sólo se suben hindúes y filipinos. No verás un qatarí dentro. Los asientos de hombres y mujeres están separados.

En todos los semáforos principales han instalado radares que controlan dos cosas: que no te lo saltes y que no pases de 80km/h, la velocidad máxima en ciudad. Quizás debido a esto los semáforos se respetan escrupulosamente. Si pasas a 81km/h, te meten 600 QAR de multa, pero como calcules mal y lo pases en rojo… ¡entre 3.000 y 10.000 QAR al canto! Si os digo la verdad, yo estoy a favor. Deberían hacer igual en España y dejarse de gilipolleces. Un radar en cada semáforo importante y cada 5km en las carreteras, con 3.000€ de multa mínima y pérdida de 2-6 puntos de propina.

Lugares de Interés.

Los lugares más interesantes de la ciudad son el paseo marítimo con sus parques aledaños, el zoco y la zona de rascacielos.

El paseo marítimo, o al-corniche, tiene 7km de longitud y 20m de anchura mínima para los peatones y está perfectamente pavimentado y ajardinado, incluyendo varios parques anexos, palmeras, césped y flores de colores. En cuanto llega el fin de semana, tanto en las zonas más amplias del paseo como en los parques aledaños, familias enteras qataríes o inmigrantes echan sobre la hierba una alfombra o sábana, se tiran todos encima, sacan la fiambrera y comen y pasan la tarde. Supongo que por el verano cambiarán los horarios, pero ahora un viernes a mediodía y por la tarde encuentras un montón de gente paseando y de pic-nic.
Una imagen de Al-Corniche por la zona de rascacielos.

Luego está el Zoco, que es una reconstrucción de los últimos años 90 de lo que debía ser un zoco tradicional. Incluye numerosas callejuelas atiborradas de tiendas de ropa, miel, joyería (sobre todo oro, que está bastante más barato que en España), especias (¡que bien huele todo!), cetrería (tienen halcones vivos y algunos puedes tocarlos), ferretería, artículos de pesca, comida, etc. Por el medio corre una calle ancha y retorcida llena de restaurantes y terrazas donde te puedes sentar a tomar un zumo (tienen montones) o refresco, pues alcohol no sirven. Entre todos los refrescos posibles brilla con luz propia la Mirinda. Normalmente está lleno de gente, tanto qataríes como turistas e inmigrantes sudasiáticos, si bien a estos últimos la policía les impide entrar en las calles principales, desviándolos discretamente hacia las ramas laterales. Ya os he comentado que en este país hay capas muy diferenciadas y la de debajo la ocupan los inmigrantes del sur y sudeste asiáticos.
Este es el aspecto de la calle central del Zoco.

El resto de opciones de ocio se localiza en hoteles y centros comerciales. De los centros comerciales no os puedo decir nada porque aún no he pisado ninguno. En cuanto a los hoteles, todos los importantes tienen un montón de restaurantes, bares y terrazas de acceso libre y son los únicos lugares donde se sirve alcohol, con excepción de las tiendas especializadas (estas tiendas sólo te venden si tienes un carné expedido por el Gobierno, el cual te lo entregan a los 3 meses de estar aquí. Tiene además un límite mensual de gasto que está en función de tu sueldo en QAR). Hasta ahora no he visitado el bar de ningún hotel, así que no os puedo decir que ambientillo hay. Nada especial supongo. En el mío hay también una especie de club llamado Qube que abre por las noches y que habrá que investigar.

Vivienda.

El precio de la vivienda es desorbitado, peor que en Madrid. Está entre los 9.000 y los 11.000 QAR al mes por un apartamento de dos habitaciones y amueblado. Esto en un edificio normal, si lo quieres en un rascacielos ya nos ponemos en los 14.000 QR.

Centrándome en las características de las viviendas que he visitado y lo que me cuentan mis compañeros de trabajo acerca de las suyas, en general están bastante bien, siendo normalmente las habitaciones de mayor tamaño que en España. Por supuesto todo apartamento tiene aire acondicionado en el salón y las habitaciones. Lo malo es que no hay manera de encontrar apartamentos con piscina. La causa son las peculiaridades islámicas. Para poner piscina en un edificio donde viven árabes habría que construir dos totalmente separadas: una para hombres y otra para mujeres. Además, por una cuestión cultural los qataríes deben demandar poco este equipamiento en edificios comunes. Por todo ello los únicos edificios que disponen de piscina son los chalés unifamiliares y los rascacielos y complejos específicamente pensados para ser alquilados a extranjeros. Por supuesto todo lo dicho se refiere a edificios de buena calidad, donde viven qataríes, occidentales y sudasiáticos afortunados. La vivienda dirigida al resto de inmigrantes sudasiáticos ya entra en otros criterios de precio y calidades, como parece indicar la apariencia externa de los barrios de mayoría hindú, en la foto que acompaña a este párrafo.

Muchos edificios de apartamentos pertenecen a empresas o personas qataríes que según terminan de construirlos los alquilan en su totalidad. A pesar de esto no hay mucho donde elegir, porque se ocupan muy rápido. Además, hay muchas empresas y particulares que sólo los alquilan a compañías extranjeras por lotes.

Cierre.

Bueno, creo que con esto ya os he hecho partícipes de las características más importantes de Doha que he podido constatar durante estos 17 días. Espero que lo hayáis encontrado medianamente interesante. Sé que muchas de las cosas no son demasiado emocionantes, pero hay que tener en cuenta que tampoco estoy en Marte. Creo que entre el informe de ayer y el de hoy ya tenéis lectura para llevaros a la cama. Mañana terminaré explicándoos un poco mis condiciones particulares de estancia y trabajo o cualquier cosilla que pueda habérseme pasado.

Muchos besos a todos y todas. Cada cual que se asigne los besos según la intensidad con que le gustaría recibirlos, así todo el mundo quedará contento. Yo por mi parte ya sé la intensidad con que la me gustaría darlos. ¿Habrá coincidencia?

Seikh Ivan Bin Victor Al-Saez.

viernes, 1 de febrero de 2008

PRIMER INFORME QATARÍ.


¡Misaa al Khair! ¿Kaif haalak?

Pues nada, con un poco de retraso respecto de lo anunciado os ofrezco el primer informe oficial sobre mi estancia en Qatar.

Finalmente he decidido dividir en tres entregas el texto con el fin de hacerlo más asequible. En la de hoy os voy a contar cosillas sobre el país, en la de mañana os contaré cosas sobre Doha y en la de pasado me centraré en mis condiciones particulares.

Geografía.

Este país es apenas más grande que Asturias (ocupa unos 11.450km2, contra los 10.600km2 de nuestra provincia) y consiste en una llanura desértica (como podéis observar a vuestra derecha) cuya máxima elevación sobre el nivel del mar son unos afloramientos calizos al oeste y suroeste que llegan a elevarse 103m sobre el nivel del mar. En el sureste tenemos unos campos de dunas de arena y una zona de intrusión de agua marina entre dichas dunas, que aquí llaman el Mar Interior y que es el mayor atractivo turístico del país. A pesar de su irrisorio tamaño, Qatar cuenta en su subsuelo nada menos que con el 15% de las reservas mundiales de gas natural, en tercer lugar después de Rusia (29%) e Irán (17%). A modo de comparación, Argelia sólo posee el 3%. También hay petróleo, pero en cantidades mucho menores. Eso sí, muchas reservas y mucha hostia, pero resulta que no tienen red de gas ciudad. Aquí todo va por bombonas. Aquí tienen su sede Al-Jazeera y las fuerzas norteamericanas en el Golfo Pérsico, que disponen de una gran base (militar, por supuesto) en algún lugar que ya descubriré.

Meteorología.

He comprobado gratamente que las páginas meteorológicas no mentían y que las temperaturas son muy agradables en enero. Las mínimas son de unos 10º-12º, pudiendo bajar ocasionalmente hasta los 7º u 8º, mientras que las máximas se quedan muchos días por debajo de los 20º. Realmente he sido muy cicatero con la ropa de manga larga, tendría que haber traído más. Salir con chaqueta de entretiempo puede ser necesario incluso durante las horas centrales del día, y en cuanto se quita el sol, si no llevas camiseta estás jodido. Este fin de semana estuve caminando por el paseo marítimo y por culpa de la brisa tuve que abrochar la chaqueta. Desgraciadamente esto no se prolongará más allá de la primera quincena de febrero.

Pasando a los calores, en abril ya puede haber días sueltos a 40º, y durante la segunda quincena de mayo se generalizan. El peor mes es julio, y a partir del 15 de septiembre suaviza bastante la cosa. Del 15 de mayo al 15 de septiembre es de esperar que se igualen o superen los 40º la mayoría de los días. Las temperaturas máximas llegan ocasionalmente a los 45 - 46ºC en junio, julio y agosto (a la sombra y a dos metros del suelo, que es como se miden estas cosas), si bien es verdad que la marca más habitual son 41º - 42º. Sin embargo la variable más a tener en cuenta no es que la máxima sea 4 ó 5 grados mayor o menor, sino la humedad, cuya media diaria puede llegar al 70% y cambia mucho a lo largo del mismo día. Esto es lo que realmente me preocupa. Otra cosa a tener en cuenta es que las mínimas durante los meses de verano rondan los 30º, con días sueltos que no bajan de 33º - 34º.

Aunque aquí llueve muy poco, no es algo excepcional. De noviembre a abril puede llover, y suelen caer durante este tiempo una media de 75 l/m2, con unos 5 - 10 días en los que llueve en algún momento. Ya he tenido el inmenso placer de experimentar aquí un día de lluvia. Estuvo cayendo agua a chubascos durante toda la mañana de forma moderada.

Otro aspecto a tener en cuenta son las tormentas de arena. No sé con que periodicidad se producen, pero por lo visto son bastante comunes. Aún no he podido experimentar ninguna, parece ser que en primavera son más probables. Ya os contaré mis impresiones al respecto.

Astronomía.

En Qatar se vive dos horas por delante de España (una en verano, pues aquí no se cambia la hora), pero respecto al sol hay mucha más diferencia. Ahora en invierno sale poco después de las 06:00 y se pone hacia las 17:00, mientras que en verano se pondrá un poco antes de las 18:30, saliendo hacia las 05:00. Así pues son 11 horas de luz en invierno y 13 en verano. Hay que tener en cuenta que, como estamos muy cerca del trópico, los crepúsculos duran bastante menos que en España. Tan pronto como el sol desaparece tras el horizonte en media hora se hace de noche del todo, y los amaneceres son también bastante bruscos. En verano es de esperar que a las 19:00 ya sea de noche cerrada. Esto para los rigores de dicha estación será una bendición, pues no quiero ni imaginar que, para colmo del sol abrasador, hasta las 22:00 no se hiciera de noche.

Horarios.

Aquí el fin de semana es el viernes y el sábado, equivaliendo el viernes a nuestro domingo. Yo creía que el vienes aquí no trabajaría ni el tato, pero tanto para comercios como para hostelería eso es así sólo a la hora del rezo de mediodía. Como mucho, hay sitios en los que no abren en toda la mañana, pero por la tarde reanudan la actividad. El sábado ya es día laborable, como en España, pero no trabajan ni la gente de oficinas ni los funcionarios. El horario comercial aquí es como el de los bares en España: no cierran ningún día y para colmo abren pronto por la mañana (a las 07:00) y cierran tarde por la noche (hacia las 22:00). El domingo todo el mundo trabaja ya normalmente.

Gobierno.

El jefe del cotarro por estos lares es el Emir, llamado His Highness Sheik Hamad Bin Khalifa Al-Thani, lo que traducido viene a querer decir Su Alteza el Señor Hamad, hijo de Khalifa, de la familia de los Thani. El heredero responde al nombre de His Highness Sheik Tamim Bin Hamad Al-Thani que como seguramente habréis adivinado quiere decir Su Alteza el Señor Tamim, hijo de Hamad, de la familia de los Thani. En todos los locales de pública concurrencia podemos admirar las fotografías, una al lado de otra, de tan ilustres personajes. En la foto podéis ver el Palacio Nacional. Aunque esto es una Monarquía Constitucional la última palabra para todo la tiene el Emir, que de hecho ostenta un poder casi absoluto y aúna los poderes legislativo y ejecutivo en su persona. Hay además un Consejo de Ministros elegido a dedo por el Emir y un Consejo Asesor de notables compuesto por 35 miembros. A pesar de todo lo dicho, no hay rumores de que de momento los yanquis vayan a salir de su base para instaurar la democracia. Ni siquiera de que vayan a bombardear nada. ¡Y mira que aquí lo tienen fácil!

Economía.

Hoy en día Qatar es el primer exportador mundial de gas natural licuado (décimo primero contando todas las formas de exportación) y el vigésimo segundo de petróleo. Debido a su reducido tamaño y población, esto le convierte en el primer país del mundo por ingresos per cápita. Antes de aparecer todas esas cosas bajo tierra la actividad económica principal era la extracción de perlas.

La moneda es el Rial Qatarí (QAR). En el momento de escribir esto por un euro te dan 5,35 QAR. Los precios son en general similares a los españoles, aunque digo esto por referencias de terceros, porque al alojarme en el hotel con todo pagado apenas he sacado la cartera un par de veces desde que llegué. La gasolina sí está tirada (0,2€ el litro), al igual que los coches, que salen mucho más baratos que en España. Dicen que merece la pena comprárselo aquí y llevárselo para España cuando te repatrian. ¿Queréis que os lleve alguno? Eso sí, tendrá que ser de cambio automático, porque aquí todos los coches son así. No existe el cambio manual.

Ya que hablamos de precios, la inflación el año pasado fue del 13% nada menos y se espera una similar o superior para este año, lo cual olvidaron comentármelo en Recursos Humanos cuando me asignaron el sueldo en QR. Esta inflación es especialmente dura en el campo de la vivienda, cuyo aumento ha sido de un 200% en los últimos tres años. Afortunadamente me la paga la empresa. Por aquí andan preocupados con el tema y es frecuente portada del periódico local en inglés, el "Tiempos Golfos" (Gulf Times).

Infraestructuras.

Qatar es un país en construcción. No sé en que gastaban el dinero del petróleo en los años 70 y 80, pero a partir de los 90 han decidido que hay que construir en 10 años todas las fábricas, refinerías, centrales eléctricas, rascacielos, puertos, aeropuertos y carreteras que no se han hecho en 100. Supongo que la culpa será del gas. Barrios enteros de rascacielos se elevan en Doha. El lugar donde trabajo es una ciudad industrial donde se están edificando al mismo tiempo varias plantas industriales aparte de mi central eléctrica. La misma ciudad de Mesaieed es totalmente nueva y está siendo construida de la nada en medio del desierto. En breve inaugurarán el nuevo aeropuerto internacional de la capital.

Por lo que hasta ahora he podido experimentar Internet no está capado. Otra cosa es que esté controlado, refiriéndome por supuesto a un control más estrecho y agresivo que al que nos somete en España la NSA a través de la red Echelon y sus antenas en Gran Bretaña y Alemania. ¡Luego critican a la Stasi, con su atención personalizada y micrófonos dedicados! Con los yanquis ni eso. ¡Ay, si Markus Wolf hubiera tenido las antenas de la NSA! Quizá Juan Carlos de Borbón, Felipe González, María del Rosario Cayetana, Rouco Varela y Emilio Botín estarían ahora cultivando lechugas en una granja comunal de reeducación en Teruel, felicitándose de haber dejado atrás esa época en la que eran unos sucios opresores de la clase obrera.

Antropología.

En cuanto a las gentes, no exagero nada si digo que la mitad de la población es del sur y sudeste asiático. Estos inmigrantes ocupan todos los trabajos de atención al público (cajeros/as de supermercado, camareros/as, recepcionistas, dependientes…) no habiendo jamás un qatarí atendiendo dichos puestos. Conforman tanto de hecho como de derecho el estrato inferior de la sociedad qatarí. La mayoría son hindúes y filipinos, si bien también encuentras indonesios, coreanos, chinos, pakistaníes, etc. Los aborígenes son fácilmente reconocibles porque visten sus ropas tradicionales. La de los hombres es blanca y se mete por la cabeza, aunque tiene botones hasta la altura del ombligo e incluye un bolsillo a la altura del pecho. En invierno aparecen otros colores: grises, cremas, marrones e incluso negro, si bien el blanco sigue siendo el más abundante. El pañuelo, o va a juego con el color de la túnica, o es rojo palestino. Ellas visten siempre de negro, y en este caso la túnica se abrocha por delante de arriba a abajo. Muchas, no todas, llevan velo, que se quitan para comer en los restaurantes echándolo sobre la cabeza. No sé si habrá muchas excepciones a la regla del vestir. En el hotel he visto grupos de mujeres comiendo con vestiduras diversas; unas con el chador y otras con blusa y falda larga, pero es imposible saber si eran qataríes. Tampoco creáis que bajo la túnica se esconden impenetrables enaguas y pololos. Muchas llevan playeros y pantalones vaqueros, como se ve claramente cuando el viento traidor les levanta el atuendo en el paseo marítimo.

Al menos la situación de las qataríes es mejor que en otros países de alrededor. Aquí las ves conduciendo y comiendo en grupos en los restaurantes, no todas llevan velo, trabajan de cara al público, pueden estudiar y tienen derecho a voto y a presentarse como candidatas (por lo visto algunos representantes de poca entidad se eligen en las urnas), cosas todas ellas prohibidas en Arabia Saudí. Al respecto de este último país, la prensa local se hacía eco estos días de que se va a aprobar una ley que permite a las mujeres permanecer en un hotel sin la compañía de un hombre que las tutele. A partir de ahora sólo tendrán que dar sus datos para que el hotel los comunique a la policía. También recogía la prensa acerca de dicho país que habían ejecutado a tres ladrones por espada, o sea, decapitados, con lo que ya suman 16 decapitaciones en lo que va de año. ¡Qué bello país, Arabia, nuestro fiel aliado! Volviendo a las qataríes, en los edificios públicos que hasta ahora he visitado quienes atienden al público son ellas. En los gimnasios y piscinas si no es posible separar físicamente las zonas de hombres de las de mujeres se establecen horarios separados, y en los autobuses hay asientos para mujeres y asientos para hombres.

Las inmigrantes no deben atender ninguna norma especial en el vestir. Las sudasiáticas que atienden las cajas de los supermercados, los restaurantes o el servicio de habitaciones llevan los mismos uniformes que llevarían en España, en su variante con pantalón. Por la calle van todas con sus vaqueros y sus camisetas. Según la guía que nos han dado hay que evitar, tanto para hombres como para mujeres, faldas o pantalones muy por encima de las rodillas, camisetas de tirantes, transparencias y grandes escotes. Ya comprobaré dentro de dos meses si esto se respeta, porque ahora el tiempo tampoco está como para ir así. En las playas está permitido el biquini, pero hay que vestirse antes de salir. En cambio sí están tipificados como delito el top-less y el nudismo, así como las exhibiciones públicas de afecto, desde el pico a la fornicación.

Seguridad.

Una cosa buena es que el país es muy seguro. Puedes meterte con toda confianza por calles y barrios con mala pinta porque no va a pasar nada. Por otra parte las calles con mala pinta abundan bastante más allá del paseo marítimo y los rascacielos, coincidiendo con los barrios donde viven todos los hindúes y demás inmigrantes sudasiáticos, tan numerosos como pacíficos. Supongo que habrá excepciones, pero lo normal es que nadie sufra robos o hurtos. Según me han comentado incluso puedes dejar cosas de valor a la vista dentro del coche.

Circulación.

Qatar es uno de los países del mundo con más accidentes de tráfico por habitante. El año pasado murieron 250 personas en sus carreteras. Teniendo en cuenta que son 900.000 almas, esto es como si en España hubieran muerto más de 11.000. Debido a ello se han puesto duros con el tema y las carreteras qataríes están llenas de radares, pero aquí no hay margen de cortesía. En una autopista si te pones a 121km/h te hacen la foto. Desde luego no conducen bien; ves muchos todoterrenos haciendo eses por la carretera, tienes que andar siempre pendiente de que nadie se incorpore de repente a tu carril y en las rotondas más te vale andar con mil ojos, pero no llegan al nivel que me han contado de los italianos.

Aproximadamente la mitad del parque móvil son todoterrenos. Los/as qataríes conducen mayoritariamente todoterrenos, que van desde el rústico con parte trasera de carga y barra antivuelco hasta el Hummer. Los inmigrantes sudasiáticos se inclinan más por el turismo normal. La inmensa mayoría de los vehículos son de marcas japonesas, tanto conocidas como desconocidas en España.

Cierre.

Con esto creo que ya os he contado las cosas más destacadas que he ido aprendiendo sobre este país durante mis 16 primeros días de estancia. La verdad es que la sensación que tengo es de llevar aquí dos meses, porque tienes que hacer tantas cosas y estar tan pendiente de todo que el tiempo pasa mucho más despacio. Mañana espero tener acabada la segunda parte del informe, en esta ocasión sobre las particularidades de Doha.

Saludinos.

Seikh Ivan Bin Victor Al-Saez.