viernes, 1 de febrero de 2008

PRIMER INFORME QATARÍ.


¡Misaa al Khair! ¿Kaif haalak?

Pues nada, con un poco de retraso respecto de lo anunciado os ofrezco el primer informe oficial sobre mi estancia en Qatar.

Finalmente he decidido dividir en tres entregas el texto con el fin de hacerlo más asequible. En la de hoy os voy a contar cosillas sobre el país, en la de mañana os contaré cosas sobre Doha y en la de pasado me centraré en mis condiciones particulares.

Geografía.

Este país es apenas más grande que Asturias (ocupa unos 11.450km2, contra los 10.600km2 de nuestra provincia) y consiste en una llanura desértica (como podéis observar a vuestra derecha) cuya máxima elevación sobre el nivel del mar son unos afloramientos calizos al oeste y suroeste que llegan a elevarse 103m sobre el nivel del mar. En el sureste tenemos unos campos de dunas de arena y una zona de intrusión de agua marina entre dichas dunas, que aquí llaman el Mar Interior y que es el mayor atractivo turístico del país. A pesar de su irrisorio tamaño, Qatar cuenta en su subsuelo nada menos que con el 15% de las reservas mundiales de gas natural, en tercer lugar después de Rusia (29%) e Irán (17%). A modo de comparación, Argelia sólo posee el 3%. También hay petróleo, pero en cantidades mucho menores. Eso sí, muchas reservas y mucha hostia, pero resulta que no tienen red de gas ciudad. Aquí todo va por bombonas. Aquí tienen su sede Al-Jazeera y las fuerzas norteamericanas en el Golfo Pérsico, que disponen de una gran base (militar, por supuesto) en algún lugar que ya descubriré.

Meteorología.

He comprobado gratamente que las páginas meteorológicas no mentían y que las temperaturas son muy agradables en enero. Las mínimas son de unos 10º-12º, pudiendo bajar ocasionalmente hasta los 7º u 8º, mientras que las máximas se quedan muchos días por debajo de los 20º. Realmente he sido muy cicatero con la ropa de manga larga, tendría que haber traído más. Salir con chaqueta de entretiempo puede ser necesario incluso durante las horas centrales del día, y en cuanto se quita el sol, si no llevas camiseta estás jodido. Este fin de semana estuve caminando por el paseo marítimo y por culpa de la brisa tuve que abrochar la chaqueta. Desgraciadamente esto no se prolongará más allá de la primera quincena de febrero.

Pasando a los calores, en abril ya puede haber días sueltos a 40º, y durante la segunda quincena de mayo se generalizan. El peor mes es julio, y a partir del 15 de septiembre suaviza bastante la cosa. Del 15 de mayo al 15 de septiembre es de esperar que se igualen o superen los 40º la mayoría de los días. Las temperaturas máximas llegan ocasionalmente a los 45 - 46ºC en junio, julio y agosto (a la sombra y a dos metros del suelo, que es como se miden estas cosas), si bien es verdad que la marca más habitual son 41º - 42º. Sin embargo la variable más a tener en cuenta no es que la máxima sea 4 ó 5 grados mayor o menor, sino la humedad, cuya media diaria puede llegar al 70% y cambia mucho a lo largo del mismo día. Esto es lo que realmente me preocupa. Otra cosa a tener en cuenta es que las mínimas durante los meses de verano rondan los 30º, con días sueltos que no bajan de 33º - 34º.

Aunque aquí llueve muy poco, no es algo excepcional. De noviembre a abril puede llover, y suelen caer durante este tiempo una media de 75 l/m2, con unos 5 - 10 días en los que llueve en algún momento. Ya he tenido el inmenso placer de experimentar aquí un día de lluvia. Estuvo cayendo agua a chubascos durante toda la mañana de forma moderada.

Otro aspecto a tener en cuenta son las tormentas de arena. No sé con que periodicidad se producen, pero por lo visto son bastante comunes. Aún no he podido experimentar ninguna, parece ser que en primavera son más probables. Ya os contaré mis impresiones al respecto.

Astronomía.

En Qatar se vive dos horas por delante de España (una en verano, pues aquí no se cambia la hora), pero respecto al sol hay mucha más diferencia. Ahora en invierno sale poco después de las 06:00 y se pone hacia las 17:00, mientras que en verano se pondrá un poco antes de las 18:30, saliendo hacia las 05:00. Así pues son 11 horas de luz en invierno y 13 en verano. Hay que tener en cuenta que, como estamos muy cerca del trópico, los crepúsculos duran bastante menos que en España. Tan pronto como el sol desaparece tras el horizonte en media hora se hace de noche del todo, y los amaneceres son también bastante bruscos. En verano es de esperar que a las 19:00 ya sea de noche cerrada. Esto para los rigores de dicha estación será una bendición, pues no quiero ni imaginar que, para colmo del sol abrasador, hasta las 22:00 no se hiciera de noche.

Horarios.

Aquí el fin de semana es el viernes y el sábado, equivaliendo el viernes a nuestro domingo. Yo creía que el vienes aquí no trabajaría ni el tato, pero tanto para comercios como para hostelería eso es así sólo a la hora del rezo de mediodía. Como mucho, hay sitios en los que no abren en toda la mañana, pero por la tarde reanudan la actividad. El sábado ya es día laborable, como en España, pero no trabajan ni la gente de oficinas ni los funcionarios. El horario comercial aquí es como el de los bares en España: no cierran ningún día y para colmo abren pronto por la mañana (a las 07:00) y cierran tarde por la noche (hacia las 22:00). El domingo todo el mundo trabaja ya normalmente.

Gobierno.

El jefe del cotarro por estos lares es el Emir, llamado His Highness Sheik Hamad Bin Khalifa Al-Thani, lo que traducido viene a querer decir Su Alteza el Señor Hamad, hijo de Khalifa, de la familia de los Thani. El heredero responde al nombre de His Highness Sheik Tamim Bin Hamad Al-Thani que como seguramente habréis adivinado quiere decir Su Alteza el Señor Tamim, hijo de Hamad, de la familia de los Thani. En todos los locales de pública concurrencia podemos admirar las fotografías, una al lado de otra, de tan ilustres personajes. En la foto podéis ver el Palacio Nacional. Aunque esto es una Monarquía Constitucional la última palabra para todo la tiene el Emir, que de hecho ostenta un poder casi absoluto y aúna los poderes legislativo y ejecutivo en su persona. Hay además un Consejo de Ministros elegido a dedo por el Emir y un Consejo Asesor de notables compuesto por 35 miembros. A pesar de todo lo dicho, no hay rumores de que de momento los yanquis vayan a salir de su base para instaurar la democracia. Ni siquiera de que vayan a bombardear nada. ¡Y mira que aquí lo tienen fácil!

Economía.

Hoy en día Qatar es el primer exportador mundial de gas natural licuado (décimo primero contando todas las formas de exportación) y el vigésimo segundo de petróleo. Debido a su reducido tamaño y población, esto le convierte en el primer país del mundo por ingresos per cápita. Antes de aparecer todas esas cosas bajo tierra la actividad económica principal era la extracción de perlas.

La moneda es el Rial Qatarí (QAR). En el momento de escribir esto por un euro te dan 5,35 QAR. Los precios son en general similares a los españoles, aunque digo esto por referencias de terceros, porque al alojarme en el hotel con todo pagado apenas he sacado la cartera un par de veces desde que llegué. La gasolina sí está tirada (0,2€ el litro), al igual que los coches, que salen mucho más baratos que en España. Dicen que merece la pena comprárselo aquí y llevárselo para España cuando te repatrian. ¿Queréis que os lleve alguno? Eso sí, tendrá que ser de cambio automático, porque aquí todos los coches son así. No existe el cambio manual.

Ya que hablamos de precios, la inflación el año pasado fue del 13% nada menos y se espera una similar o superior para este año, lo cual olvidaron comentármelo en Recursos Humanos cuando me asignaron el sueldo en QR. Esta inflación es especialmente dura en el campo de la vivienda, cuyo aumento ha sido de un 200% en los últimos tres años. Afortunadamente me la paga la empresa. Por aquí andan preocupados con el tema y es frecuente portada del periódico local en inglés, el "Tiempos Golfos" (Gulf Times).

Infraestructuras.

Qatar es un país en construcción. No sé en que gastaban el dinero del petróleo en los años 70 y 80, pero a partir de los 90 han decidido que hay que construir en 10 años todas las fábricas, refinerías, centrales eléctricas, rascacielos, puertos, aeropuertos y carreteras que no se han hecho en 100. Supongo que la culpa será del gas. Barrios enteros de rascacielos se elevan en Doha. El lugar donde trabajo es una ciudad industrial donde se están edificando al mismo tiempo varias plantas industriales aparte de mi central eléctrica. La misma ciudad de Mesaieed es totalmente nueva y está siendo construida de la nada en medio del desierto. En breve inaugurarán el nuevo aeropuerto internacional de la capital.

Por lo que hasta ahora he podido experimentar Internet no está capado. Otra cosa es que esté controlado, refiriéndome por supuesto a un control más estrecho y agresivo que al que nos somete en España la NSA a través de la red Echelon y sus antenas en Gran Bretaña y Alemania. ¡Luego critican a la Stasi, con su atención personalizada y micrófonos dedicados! Con los yanquis ni eso. ¡Ay, si Markus Wolf hubiera tenido las antenas de la NSA! Quizá Juan Carlos de Borbón, Felipe González, María del Rosario Cayetana, Rouco Varela y Emilio Botín estarían ahora cultivando lechugas en una granja comunal de reeducación en Teruel, felicitándose de haber dejado atrás esa época en la que eran unos sucios opresores de la clase obrera.

Antropología.

En cuanto a las gentes, no exagero nada si digo que la mitad de la población es del sur y sudeste asiático. Estos inmigrantes ocupan todos los trabajos de atención al público (cajeros/as de supermercado, camareros/as, recepcionistas, dependientes…) no habiendo jamás un qatarí atendiendo dichos puestos. Conforman tanto de hecho como de derecho el estrato inferior de la sociedad qatarí. La mayoría son hindúes y filipinos, si bien también encuentras indonesios, coreanos, chinos, pakistaníes, etc. Los aborígenes son fácilmente reconocibles porque visten sus ropas tradicionales. La de los hombres es blanca y se mete por la cabeza, aunque tiene botones hasta la altura del ombligo e incluye un bolsillo a la altura del pecho. En invierno aparecen otros colores: grises, cremas, marrones e incluso negro, si bien el blanco sigue siendo el más abundante. El pañuelo, o va a juego con el color de la túnica, o es rojo palestino. Ellas visten siempre de negro, y en este caso la túnica se abrocha por delante de arriba a abajo. Muchas, no todas, llevan velo, que se quitan para comer en los restaurantes echándolo sobre la cabeza. No sé si habrá muchas excepciones a la regla del vestir. En el hotel he visto grupos de mujeres comiendo con vestiduras diversas; unas con el chador y otras con blusa y falda larga, pero es imposible saber si eran qataríes. Tampoco creáis que bajo la túnica se esconden impenetrables enaguas y pololos. Muchas llevan playeros y pantalones vaqueros, como se ve claramente cuando el viento traidor les levanta el atuendo en el paseo marítimo.

Al menos la situación de las qataríes es mejor que en otros países de alrededor. Aquí las ves conduciendo y comiendo en grupos en los restaurantes, no todas llevan velo, trabajan de cara al público, pueden estudiar y tienen derecho a voto y a presentarse como candidatas (por lo visto algunos representantes de poca entidad se eligen en las urnas), cosas todas ellas prohibidas en Arabia Saudí. Al respecto de este último país, la prensa local se hacía eco estos días de que se va a aprobar una ley que permite a las mujeres permanecer en un hotel sin la compañía de un hombre que las tutele. A partir de ahora sólo tendrán que dar sus datos para que el hotel los comunique a la policía. También recogía la prensa acerca de dicho país que habían ejecutado a tres ladrones por espada, o sea, decapitados, con lo que ya suman 16 decapitaciones en lo que va de año. ¡Qué bello país, Arabia, nuestro fiel aliado! Volviendo a las qataríes, en los edificios públicos que hasta ahora he visitado quienes atienden al público son ellas. En los gimnasios y piscinas si no es posible separar físicamente las zonas de hombres de las de mujeres se establecen horarios separados, y en los autobuses hay asientos para mujeres y asientos para hombres.

Las inmigrantes no deben atender ninguna norma especial en el vestir. Las sudasiáticas que atienden las cajas de los supermercados, los restaurantes o el servicio de habitaciones llevan los mismos uniformes que llevarían en España, en su variante con pantalón. Por la calle van todas con sus vaqueros y sus camisetas. Según la guía que nos han dado hay que evitar, tanto para hombres como para mujeres, faldas o pantalones muy por encima de las rodillas, camisetas de tirantes, transparencias y grandes escotes. Ya comprobaré dentro de dos meses si esto se respeta, porque ahora el tiempo tampoco está como para ir así. En las playas está permitido el biquini, pero hay que vestirse antes de salir. En cambio sí están tipificados como delito el top-less y el nudismo, así como las exhibiciones públicas de afecto, desde el pico a la fornicación.

Seguridad.

Una cosa buena es que el país es muy seguro. Puedes meterte con toda confianza por calles y barrios con mala pinta porque no va a pasar nada. Por otra parte las calles con mala pinta abundan bastante más allá del paseo marítimo y los rascacielos, coincidiendo con los barrios donde viven todos los hindúes y demás inmigrantes sudasiáticos, tan numerosos como pacíficos. Supongo que habrá excepciones, pero lo normal es que nadie sufra robos o hurtos. Según me han comentado incluso puedes dejar cosas de valor a la vista dentro del coche.

Circulación.

Qatar es uno de los países del mundo con más accidentes de tráfico por habitante. El año pasado murieron 250 personas en sus carreteras. Teniendo en cuenta que son 900.000 almas, esto es como si en España hubieran muerto más de 11.000. Debido a ello se han puesto duros con el tema y las carreteras qataríes están llenas de radares, pero aquí no hay margen de cortesía. En una autopista si te pones a 121km/h te hacen la foto. Desde luego no conducen bien; ves muchos todoterrenos haciendo eses por la carretera, tienes que andar siempre pendiente de que nadie se incorpore de repente a tu carril y en las rotondas más te vale andar con mil ojos, pero no llegan al nivel que me han contado de los italianos.

Aproximadamente la mitad del parque móvil son todoterrenos. Los/as qataríes conducen mayoritariamente todoterrenos, que van desde el rústico con parte trasera de carga y barra antivuelco hasta el Hummer. Los inmigrantes sudasiáticos se inclinan más por el turismo normal. La inmensa mayoría de los vehículos son de marcas japonesas, tanto conocidas como desconocidas en España.

Cierre.

Con esto creo que ya os he contado las cosas más destacadas que he ido aprendiendo sobre este país durante mis 16 primeros días de estancia. La verdad es que la sensación que tengo es de llevar aquí dos meses, porque tienes que hacer tantas cosas y estar tan pendiente de todo que el tiempo pasa mucho más despacio. Mañana espero tener acabada la segunda parte del informe, en esta ocasión sobre las particularidades de Doha.

Saludinos.

Seikh Ivan Bin Victor Al-Saez.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

"Dejad que los perros ladren, Sancho, es señal de que cabalgamos." [Don Quijote - Orson Welles]