viernes, 27 de noviembre de 2009

LA MULTITA FASTIDIOSA.


Halagadores partidarios:


Hoy os voy a sorprender a todos, oh seguidores míos, con una entrada sorprendentemente corta, pero es que la gravedad de la situación así lo exige.

Antecedentes.

Al volver de vacaciones me encontré con una desagradable sorpresa: un correo de la empresa de alquiler en mi buzón de entrada notificándome que había una multa pendiente sobre mi vehículo. Aunque me fastidió, pues es la primera vez que me multan, tampoco me extrañó, porque como sabéis en Qatar está todo plagado de radares y el límite de velocidad es exactamente el que marcan las señales de tráfico, no hay un margen como en España. Por lo tanto, en cualquier momento puedes tener un pequeño despiste y caer con todo el equipo.

También es posible por otro lado que te caigan multas falsas. Por ejemplo, a un compañero de trabajo le pusieron una por montar en el vehículo a más personas de las legalmente permitidas, cuando él asegura que jamás subieron en su todoterreno más de cuatro a la vez. A otro le pusieron una multa por mal aparcamiento en un lugar en el que nunca había estado. ¿Errores al leer la matrícula? ¿Multas heredadas de un qatarí que se la quita de encima? ¡Quién sabe!

Y por último... ¡qué cojones! Todo el mundo hace alguna pirula de vez en cuando.

Sin embargo, mi sorpresa fue mayúscula cuando al abrir el archivo adjunto al correo y leer de qué iba la cosa me encuentro con que había sido sancionado con la peor multa de todas las que existen en este desgraciado país: 6.000 riales y 7 puntos de carné qatarí, que tiene 14.

Fundamentos de Hecho.

El motivo del multón era el siguiente: haber hecho caso omiso a las indicaciones de un agente de la autoridad.

En este país ante algo así no cabe recurso alguno, estás indefenso. Es tu palabra contra la del policía; es como si te cayese encima una maldición faraónica. No hay salida; no es como cuando te multan por saltarte un semáforo, que puedes solicitar que te enseñen la fotografía. Por lo tanto, en el mismo momento en el que leía el exabrupto con el que el papel que tenía ante mis manos me agredía, supe que había 6.000 riales que ya no me pertenecían.
¡Peligro, tipos con chilaba!

Una situación por supuesto muy diferente hubiera sido que entre mis amigos se encontrase un qatarí influyente o que trabajase en Tráfico, en cuyo caso muy probablemente me habría librado de la pena. Sin embargo, como sabéis, mi estancia aquí no se ha destacado precisamente por su intensa relación con los aborígenes, así que no es el caso.

Cuando fui a pagar me concretaron algo más sobre los motivos: al parecer un agente me había dado el alto en una rotonda de Al Wakra (la población que debo atravesar para ir a trabajar todas las mañanas) y yo había seguido de frente. ¿Realmente ocurrió? Podría ser, ya que dichos agentes se colocan todas las mañanas en la citada rotonda con el fin de regular el denso tráfico. ¿Fui consciente de haberlo hecho? En ningún momento; no debió ser muy efusivo el hombre cuando me mandó parar.

Fundamentos de Derecho.

Por lo que he escrito en párrafos anteriores ya habréis deducido que, en Qatar, la policía te puede multar sin necesidad alguna de pararte o de notificarte que has cometido una falta. Tú no tienes que firmar nada ni tiene que aparecer ningún papel en el parabrisas de tu vehículo. Por lo tanto, un día puedes llegar a casa y encontrarte con 6.000 riales de multa porque pasaste por delante de un policía al que no le gustó tu cara.

En Qatar el asunto de las multas es casi un impuesto de hecho para inmigrantes, pues los qataríes según parece, o no pagan, o pagan pocas. Acerca de este asunto puedo certificar que cuando fui a pagar había en el lugar bastantes hindúes y filipinos e incluso árabes diversos, pero ningún qatarí con blanca túnica más allá de los que allí trabajaban.

Si recordáis ya me había referido al final de otro texto a la muy discrecional política de tráfico en este país.

Conclusiones.

Pues nada: a pagar y a callar.

En mi caso lo peor ha sido la sensación de que me han metido la mano en el bolsillo y me han robado la cartera con 1.205 euros dentro y, sobre todo, pensar que dichos euros han ido en provecho de un Estado terrorista. Pero no ha ido más allá. Sin embargo… ¿os imagináis lo que esto mismo puede suponer para un taxista o para el conductor de un autobús público o privado que esté cobrando 1.000 ó 1.500 riales al mes? ¡Son hasta seis meses de sueldo! ¿Cuántas veces habrá ocurrido?

Y es que, claro, el importe de las multas en Qatar tiene en cuenta el poder adquisitivo de los ciudadanos libres, no el de los esclavos.

Otra cosa que me fastidió bastante es que, a pesar de mi conducción siempre prudente, me voy a marchar de este país pagando más dinero en multas que muchos compañeros de trabajo cuyo respeto por los demás conductores deja bastante más que desear.

Hace poco, por ejemplo, uno de esos conductores de reconocido desprestigio me comentó fastidiado que habían vuelto a multarlo por exceso de velocidad en Al Wakra; en concreto era la cuarta vez. A esta multa se sumaban por lo visto otras dos en Doha por lo mismo y una más por mal aparcamiento. Esto por un lado me llevó a preguntarme qué será eso tan poderoso, o tan estúpido, que empuja a una persona a violar el límite de velocidad una y otra vez en un área donde sabe que se estaciona habitualmente un radar móvil. Por otro lado, también me pregunté por qué cojones esa persona pagaba mucho menos dinero en multas que yo, ya que siendo la que corresponde al exceso de velocidad de 400 riales, tendrían que multarlo 16 veces para superar mi marca.

Y es que otra característica de las multas en Qatar es que sus cuantías andan un poco desequilibradas.

Cierre.

¡Joder, qué país! Menos mal que hasta abril el tiempo ya es agradable e incluso puede llegar a llover.
  • Hora local: : 22:29.
  • Temperatura: 25ºC.
  • Humedad: 78%.
  • Temperatura máxima: 30ºC.
  • Temperatura mínima: 22ºC.
Ceterum censeo Estados Unidos esse delendam.

Seikh Iván Bin Víctor Al-Sáez.

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"Dejad que los perros ladren, Sancho, es señal de que cabalgamos." [Don Quijote - Orson Welles]