martes, 20 de octubre de 2009

ESCRIBAMOS NUESTRO NOMBRE USANDO EL ALFABETO ÁRABE.


Zalameros prosélitos:

Tras la lección anterior estamos en disposición de escribir nuestro nombre en árabe. A modo de ejemplo e ilustración vamos a escribir el del que suscribe, lo cual os permitirá solventar todas las dudas que podáis acarrear.

En todo caso, antes de proceder hay que hacer una aclaración previa.

Aclaración Previa: transcripción cuando el sonido no existe.

¿Qué hacer cuando el sonido que queremos transcribir no tiene equivalente en árabe?

Únicamente nos podemos encontrar en este caso para cuatro fonemas: la “p”, la “ñ”, la “e” y la “o”. En estos casos:
  • La “p” la transcribiremos con una “b”, o sea, una “”, letra número 2.
  • La “o” la transcribiremos con una “u” larga, o sea, una “”, letra número 27.
  • La “e” la transcribiremos con una “i” larga, o sea, una "", letra número 28.
  • La “ñ” se transcribe bien escribiendo “n + i” en su lugar, es decir " + ", letras 25 + 28.
Para el resto de casos elegiremos siempre el sonido que más se acerque al nuestro, aunque no sea exacto. Así, para la “ll” o la “y” no nos queda más remedio que escoger la letra "", que realmente es una “j” francesa, pero es que no hay más.

Comencemos.

¿Cómo escribiríamos pues Iván Sáez García? (para aquellos que no lo sepan, es mi nombre). Pues nada, habrá que ir cogiendo la letra con pronunciación más cercana a cada uno de los fonemas de mi nombre y escribir cada una de esas letras en su forma adecuada, por supuesto de derecha a izquierda. Vayamos letra por letra.

I – Evidentemente una "" en su forma inicial.



V – Dado que la “v” suena igual que la “b”, escogeremos una "" en su forma intermedia.



A – Bien fácil, una "" en su forma… ¿intermedia? No, esta letra pertenece al conjunto de seis que no se unen con la que le sucede, así que no hay forma intermedia: sólo podemos escoger la forma final.

ﻳﺒ

N – También es fácil, pues “n” no hay más que una. Escogeremos "" en su forma… ¿final? ¡No! Antes tenemos una "ﺍ", que no puede unirse con la letra siguiente; además, nuestra "n" es la última letra de la palabra, con lo cual no se une a ninguna posterior. Escogeremos por lo tanto la forma aislada.

ﻳﺒﺎ

Hala, ya tenemos el nombre. Vamos a por los apellidos.

S – Tenemos varias “s” en árabe, pero la más cercana a la española es "". La escribiremos lógicamente en su forma inicial.



A – Igual que la “a” anterior.



E – Como ya dije, dado que en árabe no hay “e” escribiremos una “i” larga (). Como no se puede unir a la letra precedente no podemos escribir la forma intermedia pero, como en esta ocasión sí vamos a unirla a una letra posterior, escribiremos la forma inicial:

ﺳﺎ

Z – Tenemos más de una “z” en árabe, pero la más parecida a la española es la"", así que ésta es la que escribiremos usando su forma final, ya que la palabra se acaba con ella.

ﺳﺎﻳ

Listo mi primer apellido. Vamos a por el segundo.

G – En árabe no hay “g” propiamente dicha, lo más cercano es una “r” francesa (), así que ésta es la que usaremos en su forma inicial.



A – De Nuevo una “a”. Ya la conocemos.



R – No hay duda, sólo hay una “r” (). En este caso tanto la "" anterior como ésta pertenecen al grupo de las que no se unen a la letra siguiente, así que la única forma posible es la aislada.

ﻏﺎ

C – En español la “c” delante de “i” suena igual que “zi”, así que escogeremos la “z” normal () y, dado que no podemos unirla a la letra anterior, su forma inicial.

ﻏﺎﺭ

I – No hay duda con la “i”, que ya hemos usado para el nombre, pero en esta ocasión la escribiremos en su forma intermedia:

ﻏﺎﺭﺛ

A – Para terminar, una vieja conocida, lógicamente en su forma final.

ﻏﺎﺭ

Recopilando, he aquí mi nombre escrito con el alfabeto árabe:

ﻳﺒﺎﻥ ﺳﺎﻳﺚ ﻏﺎﺭﻴﺎ

¿Me vais a decir ahora que no os veis capaces de escribir el vuestro? Un par de aclaraciones finales en todo caso.

Aclaración Final 1: estáis escribiendo vuestro nombre en español con el alfabeto árabe, no en árabe.

Esto es fácil de entender. Si un tal Juan quiere escribir su nombre en español usando el alfabeto inglés, escribirá “Juan”, ya que los ingleses desde Shakespeare usan el mismo alfabeto que nosotros. Por el contrario, si Juan quisiera escribir su nombre en inglés, deberá escribir “John”.

Otro ejemplo: si una chica que se llama Fátima quisiera escribir su nombre en español usando el alfabeto árabe escribirá:

ﻓﺎﺗﻴﻤﺎ

Pero por el contrario, si Fátima pretendiese escribir su nombre en árabe (es de hecho un nombre árabe), tendrá que poner:

ﻓﺎﻂﻤﺔ

Como vemos es diferente. Las dos primeras letras, “f” y “a”, coinciden. La “i” que hemos escrito en español, en árabe se omite, pues es vocal corta. Viene después la “t”, pero en vez de una “t” normal en árabe se usa una “t” enfática. Luego viene la “m”, que sí coincide, y finalmente en árabe en vez de una “a” tenemos una “ta marbuta”, que no hemos estudiado pero que es la marca de femenino singular y se pronuncia “a” con una ligera aspiración al final. Esta “ta marbuta” siempre va al final de la palabra y únicamente existe como la veis: igual que la forma final de la letra “” pero con dos puntos arriba.

De cualquier forma, en el caso de nombres para los cuales en los países árabes no existe equivalente, ambas grafías deberían ser iguales.

Aclaración Final 2: esto de las transcripciones es bastante facultativo.

No tengáis miedo de elegir un carácter que no coincida exactamente con el sonido correcto y que luego venga un árabe a poneros la cara roja. Evidentemente no debéis confundir una “n” con una “b” o una “t” con una “i”, pero a la hora de seleccionar sonidos parecidos no hay problema. Valga como ejemplo cómo está transcrito mi nombre en dos documentos que pueden ser leídos por mucha gente: mi carné de identidad qatarí y mis tarjetas de visita de Iberdrola.

Carné de identidad qatarí (sólo nombre + 2º apellido):

ﻴﻔﺎﻥ ﺟﺎﺭﺳﻴﺎ

Tarjetas de visita de obra (nombre completo):

ﻴﻮﺍﻦ ﺻﺎﻳﺰ ﻏﺎﺭﺯﻳﺎ

Diferencio las palabras por colores para una más fácil comparación. Como veis difieren de lo que escribimos anteriormente como ejemplo y, para mí, ambas transcripciones son incorrectas. Es fácil justificar por qué.

En el carné de identidad qatarí han usado para mi nombre una “f” en vez de una “v” y para mi segundo apellido una “j” francesa en vez de una “g” y una "s" en vez de una "z". O sea: en mi documentación oficial pone más o menos “Ifán Yarsía”, pero como al funcionario de turno le pareció que sonaba así, pues así se quedó. Quizás a un árabe le suene así, por lo que para él estaría bien.

Que hayan consignado mi segundo apellido en vez del primero tiene fácil explicación: no les entra en la cabeza lo de los dos apellidos, así que la mayoría de las veces el primero lo relegan al nivel de un segundo nombre y lo omiten.

La tarjeta de visita no está como vemos mucho mejor. Para mi nombre en vez de una “v” han escrito una “u”. Para mi primer apellido han usado una “s” enfática en vez de una “s” normal y lo han acabado en “z” vibrante en vez de en “z” normal. Finalmente, para mi segundo apellido también han utilizado una “z” vibrante en vez de una “z” normal.

Así pues, como he dicho, no os preocupéis demasiado si con alguno de los sonidos no acertáis de pleno.

Final.

Ya sabéis escribir vuestro nombre usando el alfabeto árabe y el de cualquier otra persona. Felicidades. Ahora podéis usarlo para ligar y todas esas cosas.

En todo caso siempre podéis comparar vuestro resultado con el mio en esta entrada.

Por aquí las temperaturas ya han alcanzado niveles aceptables. Hace tres días dormí sin aire acondicionado por primera vez desde abril. A mediados de octubre refresca considerablemente y las temperaturas comienzan a moverse en valores agradables. Actualmente andamos con máximas de 32-36 grados y mínimas de 23-26.
  • Hora local: 14:28.
  • Temperatura: 33ºC.
  • Humedad: 36%.
  • Temperatura máxima: 33ºC.
  • Temperatura mínima: 24ºC.
Ceterum censeo Estados Unidos esse delendam.

Seikh Iván Bin Víctor Al-Sáez.

sábado, 17 de octubre de 2009

SOBRE EL ALFABESTIO ÁRABE.


Golfos apandadores:

Como ya he comentado en más de una ocasión resulta un poco frustrante permanecer en un país donde no mantienes absolutamente ningún contacto con los aborígenes, ya que al final todo lo que aprendes sobre sus usos y costumbres es, o bien a través de terceros, o bien porque lo has leído, pero al final nada de primera mano. Para eso, te quedas en España.

Así, las peculiaridades culturales de la sociedad Qatarí son para mí unas perfectas desconocidas cuando en breve se cumplirán dos años de mi estancia aquí, estancia que según todas las previsiones no se prolongará mucho más que eso.

Sí he absorbido algunas pinceladas a través de compañeros de trabajo que a su vez recibieron las referencias de sus señoras esposas, pero eso será objeto de otra entrada. De lo poco que he podido sumergirme en la cultura árabe me queda el haber aprendido su alfabeto, lo cual conseguí durante el primer mes de mi estancia aquí. Durante dicho mes aún no había caído en la cuenta de que saber árabe en este país es inútil porque la relación con los qataríes iba a ser cero, todo tipo de profesiones de atención al público están ocupadas por naturales del sur y del este asiáticos y en el trabajo aparte de los susodichos sólo hay mejicanos, españoles y africanos subsaharianos. Bueno, algún árabe hay de jordania, egipto y siria, pero no pasan del 10% del personal.

Por lo dicho el párrafo anterior más los muy extensos horarios de trabajo y las casi dos horas diarias que paso dentro del coche todos los días laborales renuncié a seguir profundizando en el idioma árabe, pero al menos el alfabeto me quedó y hoy quiero compartir este saber con vosotros. Si os ponéis de objetivo cuatro letras diarias podéis aprenderlo en nueve miserables días.

Características principales.

El alfabeto básico árabe consta de 28 letras. Existen luego algunas grafías especiales y letras adicionales, pero no voy a entrar en ello.

En general, se pronuncia exactamente igual que se escribe. Pensaréis entonces emocionados que en cuanto aprendáis las 28 letras podréis leer en voz alta esos textos en árabe que ahora no son para vosotros más que dibujos abstractos, aunque sea sin tener ni idea de lo que estáis diciendo. Debo sin embargo decepcionaros: no va a ser así.

El árabe entra dentro de un grupo de lenguajes al cual también pertenece el hebreo que no escriben las vocales, o al menos todas ellas. Como consecuencia, los textos árabes que podáis ver por ahí consisten únicamente en consonantes y en vocales largas, así que no los podéis leer en voz alta porque no sabéis si entre las dos consonantes de turno se pronuncia una “i”, una “a”, una “u” o sencillamente ninguna. Valga la palabra “ninguna” como ejemplo de las cuatro posibilidades que puedes encontrar en el árabe; imaginad que os encontráis con “nngn”: ¿Cómo pronunciaríais esto? ¿nanugano? ¿ninugna? ¿nunigán? ¡Puf!

Debido a lo anteriormente dicho, de cara al profano el alfabeto árabe es inferior al latino, ya que dificulta el aprendizaje del lenguaje igual que lo hace el chino. Esta valoración por supuesto no la compartirán los hablantes, que han aprendido a escribir y a hablar a la misma edad que nosotros y se comunican con igual éxito. En todo caso es evidente que no poder leer correctamente hasta tener un buen nivel en el idioma aumenta la dificultad de cara al aprendizaje adulto.
Cuando acabemos este curso seremos perfectamente capaces de distinguir la palabra "talibán" en el letrero de la tienda de la derecha.

Existen unas marcas de vocales que se pueden colocar sobre las letras con el fin de indicar qué vocal debe pronunciarse a continuación (“a”, “i”, “u” o ninguna), pero en la práctica no se usan. Únicamente se utilizan habitualmente en El Corán. La razón es que todo verdadero creyente de la fe islámica debe leer El Corán en árabe, así que para facilitar la tarea se suele escribir con marcas vocálicas. Ello es así porque El Corán contiene el mensaje exacto de Dios, pero como ninguna traducción es perfecta, la única forma de conocer el mensaje exacto de Dios sin deformaciones e inexactitudes es leer el libro sagrado en árabe. Luego por supuesto puede interpretarse de la manera más torticera con tal de que se ajuste a lo que a ti te interesa.

Los textos en árabe se escriben y se leen de derecha a izquierda y de arriba abajo, excepto los números, que se leen y se escriben de izquierda a derecha. Es por ello que los libros presentan el lomo a la derecha.

La escritura sólo puede ser cursiva, es decir, hay que enlazar unas letras con otras, como cuando nosotros escribimos a mano en minúsculas. No es posible escribir en árabe con letras separadas, tal y como está escrito este texto o como escribimos los occidentales cuando a mano usamos mayúsculas.

Esta imposibilidad se debe a que las letras se escriben diferente según estén aisladas, al principio, en medio o al final de la palabra, e incluyen como parte inherente a ellas el enlace con la letra siguiente y/o precedente. Pasa algo parecido con nuestras mayúsculas al principio de una palabra, si bien en árabe no cabe esta distinción porque las mayúsculas no existen.

La cosa empieza a complicarse. Si cada letra tiene 4 formas diferentes ¿hay que estudiarse entonces 28x4 = 112 formas? Bueno, en realidad no es tan malo. Primero porque hay 6 letras que sólo tienen dos formas: aislada y final; como nunca se unen con la letra que les sigue no tienen sentido las formas inicial e intermedia. En segundo lugar, letras parecidas siguen el mismo patrón, así que con estudiarse una de ellas ya prácticamente te has aprendido a su hermana gemela. Por último, la mayoría de las letras repiten forma entre sus diferentes grafías; lo normal es que la forma inicial e intermedia sean iguales.

Una vez hecha esta introducción, vamos a meternos en harina.

Estudio del Alfabeto Árabe.

Como veréis hay una consonante española que los árabes no conocen: la “p”. Tampoco existen como tales las vocales “e” ni “o”.

Es imposible transcribir con exactitud el nombre de las letras árabes sólo con grafías y sonidos españoles, pero valgan los que he puesto como buena aproximación.

Cuando terminemos de estudiar las 28 letras estaréis en disposición de escribir vuestro nombre usando el alfabeto sarraceno. Lo haremos, de hecho.

Primer día, lunes.

Aislada

Nombre

Inicial

Intermedia

Final

Ligada

Pronunciación

1

ا

Alif

NA

NA

NA

"A" larga

2

Ba

ﺑﺒﺐ

B

3

Ta

ﺗﺘﺖ

T

4

Za

ﺛﺜﺚ

Z


Sé que los lunes son difíciles, pero el comienzo es facilito.

En primer lugar la primera letra pertenece a ese conjunto de ellas que nunca se unen con las que puedan seguirlas en una palabra, así que sólo tiene dos formas: aislada y final. Aunque la pronunciación oficial de esta letra es una “a” larga, muchas veces suena más bien entre “e” y “a”, sobre todo cuando inicia la palabra.

Por su parte las letras 2, 3 y 4 siguen el mismo patrón, únicamente hay que recordar cuántos puntos tienen, pero es fácil porque van incrementándose con el número de la letra. Lo más difícil es recordar que 2 tiene el punto abajo mientras que 3 y 4 lo tienen arriba. Si nos equivocamos con 2 y ponemos el punto arriba estaríamos escribiendo la letra 25, mientras que si nos equivocamos con 3 y ponemos el doble punto abajo, estaremos escribiendo la letra 28.

Segundo día, martes.

Aislada

Nombre

Inicial

Intermedia

Final

Ligada

Pronunciación

5

Yim

ﺟﺠﺞ

"J" francesa

6

Ha

ﺣﺤﺢ

"J" aspirada

7

Ja

ﺧﺨﺦ

J

8

Dal

NA

NA

NA

D

9

Dhal

NA

NA

NA

"D" suave


Hoy estudiamos cinco letras en vez de cuatro por una cuestión de lógica. Dado que 5, 6 y 7 siguen el mismo patrón y lo mismo ocurre con 8 y 9, no tiene sentido partir los grupos.

La pronunciación de la número 5 sería como hacen los franceses en “Je t’aime”.

Las letras 8 y 9 no se unen a las letras que les siguen en la palabra. Su diferencia de pronunciación es fácil de entender porque tenemos ambos sonidos en español. La 8 corresponde a nuestra “d” en una palabra como “dos”. La 9 es la “d” que pronunciamos en “cada”. ¿Notáis cómo es más fuerte la primera?

Regla mnemotécnica: Cuando dos letras se diferencian únicamente en que una tiene punto (o puntos) y otra no, el punto (o puntos) siempre aparece en la que está después en la lista, sin considerar la número 5.

Tercer día, miércoles.

Aislada

Nombre

Inicial

Intermedia

Final

Ligada

Pronunciación

10

Ra

NA

NA

NA

R

11

Zai

NA

NA

NA

"Z" vibrante

12

Sin

ﺳﺴﺲ

S

13

Xin

ﺷﺸﺶ

"X" silbante


Como vemos, una vez más se repiten patrones, en concreto entre 10 y 11 por un lado y 12 y 13 por el otro.

La número 11 hay que pronunciarla imitando el zumbido de un insecto. Tanto ella como la número 10 no se unen a las letras que puedan seguirles en la palabra, así que no hay formas intermedia o inicial.

La número 13 es la “x” asturiana. Para aquellos que por ser de otros lugares no estén capacitados para comprender esto, pronunciad la “x” mientras sopláis aire entre los dientes, que lógicamente deben estar prácticamente tocándose.

Cuarto día, jueves.

Aislada

Nombre

Inicial

Intermedia

Final

Ligada

Pronunciación

14

Sad

ﺻﺼﺺ

"S" enfática

15

Dad

ﺿ

ﺿﻀﺾ

"D" enfática

16

Taa

ﻃﻄﻂ

"T" enfática

17

Zaa

ﻇﻈﻆ

"Z" enfática


Hoy es un día muy fácil. Dos grupos de letras con el mismo patrón y dos de ellas se escriben siempre igual.

Lo que no es tan fácil sin embargo es la pronunciación, ya que los cuatro caracteres de hoy son enfáticos, esto es, más fuertes y sonoros que nuestros equivalentes. Para pronunciarlos hay que abrir la boca más de lo normal mientras los decimos.

Quinto día, viernes.

Aislada

Nombre

Inicial

Intermedia

Final

Ligada

Pronunciación

18

Ain

ﻋﻌﻊ

"A" gutural

19

Gain

ﻏﻐﻎ

"R" francesa

20

Fa

ﻓﻔﻒ

F

21

Qaf

ﻗﻘﻖ

"Q" gutural


De nuevo cuatro letras pero sólo dos patrones, si bien hay que tener en cuenta que para la número 20 las formas aislada y final presentan trazo recto, mientras para la 21 ambas formas tienen panza.

Hoy tenemos un plato fuerte, ya que las letras 18 y 19, junto con la 26 que veremos más adelante, son las más complicadas de aprender.

Para pronunciar la número 18 hay que hacer como si te faltara el aire, tiene que salir de lo más profundo de la garganta. Se consigue si te aprietas la nuez mientras pronuncias una “A”.

Lo mismo del párrafo anterior es aplicable para la 21, pero lógicamente pronunciando una “Q”.

La número 19 es como los franceses pronuncian la “r” de “Paris”.

Sexto día, sábado.

Pero… ¿qué coño haces estudiando árabe en vez de estar de juerga con los amigos? ¿Es que no ves que es sábado?

¡Hala, hala! Sal por ahí y que no te vea más por casa, que en casa muere mucha gente.

Séptimo día, domingo.

¿Estudiar árabe hoy, con la resaca que tienes?

¡Anda, anda! Vete a ver la tele o a echar una siesta; dejemos las cosas que requieren usar el cerebro para mañana.

Octavo día, lunes.

Aislada

Nombre

Inicial

Intermedia

Final

Ligada

Pronunciación

22

Caf

ﻛﻜﻚ

Q

23

Lam

ﻟﻠﻞ

L

24

Mim

ﻣﻤﻢ

M


Hoy vamos a estudiar sólo tres letras porque ya sabemos que los lunes son muy malos. Además, esta vez no hay patrones comunes, así que el esfuerzo es mayor.

Por lo menos la pronunciación es bien fácil, en esta ocasión no hacen falta aclaraciones.

Observemos que no hay posibilidad de confundir la 23 con la 1 porque la 1 nunca se une a la letra que le sigue.

Noveno día, martes.

Aislada

Nombre

Inicial

Intermedia

Final

Ligada

Pronunciación

25

Nun

ﻧﻨﻦ

N

26

Ha

ﻫﻬﻪ

"H" aspirada

27

Waw

NA

NA

NA

"U" larga / W

28

Ya

ﻳﻴﻲ

"I" larga / Y


Hoy finalizamos nuestro recorrido con una traca final de cierta complejidad.

Para empezar nótese que la letra 25 es casi igual que la 2, sólo que tiene algo más de panza y en esta ocasión el punto está arriba.

La letra 26 es la más difícil de aprender para mí y su pronunciación es una aspiración más suave que aquella realizada para pronunciar la número 6.

La 27 como vemos no se une a las letras que puedan seguirla en la palabra. Su pronunciación depende de si actúa como vocal (“U” larga) o semiconsonante (W). Para saber cuándo actúa de cada forma me temo que hay que saber árabe.

La letra 28 sigue en cierta forma el mismo modelo que la 25 y sus formas inicial e intermedia coinciden con las de la letra 3, sólo que en esta ocasión los puntos están abajo. Su forma final no es exactamente igual que la aislada, sino más achatada. Su pronunciación también depende de si actúa como vocal (“I” larga) o semiconsonante (Y).

El tema de la ubicación de los puntos para las letras 2, 3, 25 y 28 es probablemente el más liante a la hora de aprender este alfabeto, así que es bueno insistir en su estudio. Las que tienen 3 puntos (4 y 13) son fáciles porque éstos siempre van arriba.

Relajación y Disfrute.

Hasta aquí hemos llegado. Tal y como os prometí, en sólo nueve días y estudiando cuatro letras por día os habéis aprendido los 28 caracteres árabes fundamentales. Estamos ahora en condiciones de escribir vuestros nombres utilizando grafía árabe, los cuales por otra parte los podéis encontrar en una entrada anterior.

Mediante la explicación de cómo proceder para escribir vuestros nombres usando el alfabeto árabe quedarán claras todas las dudas que supongo os habrán surgido a lo largo de la lectura de este texto.

Este ejercicio, sin embargo, lo vamos a dejar para la siguiente entrada. Ahora es el momento de echarse hacia atrás en vuestro asiento, entrelazar las manos sobre vuestro estómago, estirar las piernas hacia delante y saborear las mieles de la satisfacción que produce un trabajo provechoso y bien hecho.
  • Hora local: : 19:20.
  • Temperatura: 29ºC.
  • Humedad: 62%.
  • Temperatura máxima: 34ºC.
  • Temperatura mínima: 23ºC.
Ceterum censeo Estados Unidos esse delendam.

Seikh Iván Bin Víctor Al-Sáez.