martes, 28 de octubre de 2008

ESCLAVOS DEL SIGLO XXI - AMPLIACIÓN.


¡Saludos a montones!:


Los lectores habituales de este blog ya saben por informes previos que la situación de hindúes, nepalíes, filipinos y demás sudasiáticos en Qatar es de discriminación y explotación no disimuladas.

Hoy os voy a poner al corriente de lo que a este respecto publica “The World Factbook - Qatar” de la CIA, una fuente poco sospechosa de fervor revolucionario o izquierdismo. Si pincháis en el link y os vais al fondo de la página, encontraréis el siguiente texto:
Trafficking in persons:

Current situation: Qatar is a destination country for men and women from South and Southeast Asia who migrate willingly, but are subsequently trafficked into involuntary servitude as domestic workers and labourers, and, to a lesser extent, commercial sexual exploitation; the most common offense was forcing workers to accept worse contract terms than those under which they were recruited; other conditions include bonded labour, withholding of pay, restrictions on movement, arbitrary detention, and physical, mental, and sexual abuse.

Tier rating: Tier 3 - Qatar failed, for the second consecutive year, to enforce criminal laws against traffickers, or to provide an effective mechanism to identify and protect victims; it continues to detain and deport victims rather than providing them protection; the government made little progress to increase prosecutions for trafficking in a meaningful way in 2007; workers complaining of working conditions or non-payment of wages were sometimes penalized (2008).
Traduzco a continuación ambos párrafos para aquellos que no estén muy fuertes con el inglés:
Tráfico de personas:
Situación actual: Qatar es país de destino para hombres y mujeres del sur y sudeste asiáticos que migran voluntariamente, pero que son posteriormente reducidos a una situación involuntaria de servidumbre como trabajadores domésticos y peones y, en menor medida, explotados sexualmente con fines comerciales; el delito más común es obligar a dichos trabajadores a aceptar contratos en peores términos que aquellos por los que fueron reclutados; otros delitos incluyen trabajo esclavo, retención de pagas, restricción de movimientos, detenciones arbitrarias y abusos físicos, mentales y sexuales.
Clasificación Tier: Tier 3 – Qatar ha fracasado, por segundo año consecutivo, en promulgar leyes criminales contra los traficantes, o en establecer mecanismos efectivos para identificar y proteger a las víctimas; continúa deteniendo y deportando a las víctimas en vez de protegerlas; el Gobierno ha hecho muy pocos progresos para incrementar de forma significativa los procesamientos por tráfico de personas durante 2007; los trabajadores que protestan por las condiciones de trabajo o el impago de salarios son a veces castigados (2008).
¡Y esto lo dice la CIA de un país aliado! Vamos, que no hay trampa ni cartón. Por primera vez en mi vida veo como la CIA, no sólo coincide conmigo, sino que incluso completa mis observaciones con algunos detalles menos evidentes que los que mi agudo sentido de la observación había logrado sacar a la luz.

Bueno, pues ya que estamos, también podemos asomarnos y echar una ojeada a lo que la CIA dice sobre este mismo tema del principal aliado en la zona del Gobierno al que sirve: Arabia Saudí:
Trafficking in persons:

Current situation: Saudi Arabia is a destination country for workers from South and Southeast Asia who are subjected to conditions that constitute involuntary servitude including being subjected to physical and sexual abuse, non-payment of wages, confinement, and withholding of passports as a restriction on their movement; domestic workers are particularly vulnerable because some are confined to the house in which they work unable to seek help; Saudi Arabia is also a destination country for Nigerian, Yemeni, Pakistani, Afghan, Somali, Malian, and Sudanese children trafficked for forced begging and involuntary servitude as street vendors; some Nigerian women were reportedly trafficked into Saudi Arabia for commercial sexual exploitation.

Tier rating: Tier 3 - Saudi Arabia does not fully comply with the minimum standards for the elimination of trafficking and is not making significant efforts to do so; the government continues to lack adequate anti-trafficking laws and, despite evidence of widespread trafficking abuses, did not report any criminal prosecutions, convictions, or prison sentences for trafficking crimes committed against foreign domestic workers (2008).
Lo cual en cristiano quiere decir:
Tráfico de Personas:

Situación actual: Arabia Saudí es país de destino para trabajadores del sur y sudeste asiáticos que son sometidos a condiciones constitutivas de servidumbre involuntaria, incluyendo abusos físicos y sexuales, impago de salarios, confinamiento, retención de pasaportes y restricción de movimientos; los trabajadores domésticos son particularmente vulnerables porque algunos son retenidos en la casa donde trabajan sin posibilidad de pedir ayuda; Arabia Saudí es también país de destino para niños nigerianos, yemeníes, pakistaníes, afganos, somalíes, malíes y sudaneses que son forzados a ejercer la mendicidad o a trabajar como vendedores callejeros; hay informes sobre mujeres nigerianas llevadas al interior de Arabia Saudí para su explotación sexual con fines comerciales.

Clasificación tier: Tier 3 – Arabia Saudí no cumple siquiera con los mínimos estándares para la eliminación del tráfico de personas y no está haciendo esfuerzos significativos en ese sentido; el Gobierno continua sin promulgar leyes anti-tráfico eficaces y, a pesar de la evidencia de abusos generalizados, no se tiene conocimiento de ningún encausamiento criminal, condena o sentencia de prisión por crímenes cometidos contra los trabajadores domésticos extranjeros (2008).
O sea: peor que en Qatar. ¡Y esto lo dice la CIA! Desde luego el Gobierno estadounidense no podrá aducir que se enteró de la situación de los derechos humanos en estos países por la prensa. En verdad resulta curioso, dado que los príncipes sauditas son los grandes protegidos por Estados Unidos en el área. Arabia Saudí es un país que rara vez sale en las noticias, a no ser porque su Rey esté de vacaciones en Marbella (lo cual a todo el mundo le parece muy bien porque deja mucho dinero, que a fin de cuentas es lo que importa); es un lugar del que nunca se denuncian violaciones de los derechos humanos; es un país medieval que es el más seguro suministrador de petróleo a Occidente a cambio de seguridad para la oligarquía feudal reinante (la familia al-Saud, que incluso da nombre al país); es un país gobernado por el más absoluto fundamentalismo religioso, donde se localizan la verdadera cuna del integrismo wahabita islámico y su principal fuente de financiación internacional, grupos terroristas incluidos. Pero estos por lo visto, ni violan los derechos humanos, ni son un peligro para la comunidad internacional.

>>>Click para leer la tercera parte sobre este tema<<<

Bueno, pues besos y abrazos a muerte.
  • Hora local: 21:02
  • Temperatura: 29º C.
  • Humedad: 62%
  • Temperatura máxima de hoy: 33º C.
Ceterum censeo Estados Unidos esse delendam.

Seikh Ivan Bin Victor Al-Saez.

sábado, 25 de octubre de 2008

SOBRE EL DÍA EN QUE ESTUVE A PUNTO DE MORIR - CAPÍTULO I.


:مسا ء الخير

No os voy a decepcionar de nuevo. Por fin voy a comenzar con el relato sobre cómo fue el día en que estuve a punto de morir, pues creo que es el tema más sensacionalista y que más tirón mediático tiene de entre todos los posibles hilos conductores de esta nueva entrada; no veo además que deba avergonzarme por esta actitud amarillista, cuando a El País o a El Mundo se les considera prensa seria siendo portadores de cualidades mucho más reñidas con la veracidad que el propio sensacionalismo.
“¿Es peligroso eso de ir a saltar dunas con los todoterrenos?”
Esto me lo preguntó el otro día un compañero recién incorporado a la obra.

Efectivamente algún riesgo conlleva, y entre los peligros inherentes a tamaño “deporte” pueden citarse:
  1. Quedarse atascado.
  2. Chocar con otro vehículo.
  3. Caer rodando por el sotavento de una duna.
  4. Dar un triple salto mortal en un cambio de rasante.
  5. Ser multado por la policía.
Pasaré a continuación a analizar todas estas posibilidades.

Quedarse atascado:

Esto es muy posible que ocurra, de hecho en una excursión en grupo es de prever un par de atascos como mínimo, pero la inmensa mayoría se arreglan con facilidad, sin el concurso de ninguna fuerza externa al vehículo atascado. Además, tanto viernes como sábado acude mucha gente y aún yendo solo, que no se recomienda, tarde o temprano aparecerá alguien que te ayude. Se comentó sin embargo en la obra el caso de un tipo que no se le ocurrió mejor idea que irse a pasear solo un día por semana. Se le quedó el coche, fue incapaz de sacarlo y por ahí no pasaba nadie. Tuvo que llamar por teléfono a la policía para que fueran a rescatarle, y la bromita le costó una mensualidad.

Para minimizar el riesgo de quedarse atascado deben atenderse las siguientes normas básicas:
  • Lógicamente, activar la tracción 4x4.
  • Deshinchar las ruedas hasta 1 bar de presión.
  • Activar el arranque en 2ª (hay un botón para esto).
  • Circular seleccionando la primera directa corta.
  • Evitar a toda costa las zonas de intrusión de agua marina.
  • Mantener una velocidad mínima, sobre todo en los valles entre dunas, que es donde la arena está más suelta.
  • Acelerar bastante antes de comenzar una subida.
Si aún así notas que en un momento dado el coche se queda:
  • Cambias a la segunda directa corta, e incluso a la tercera si hace falta.
  • Mueves el volante rápidamente de un lado a otro.
  • Cambias el sentido de la marcha.
Y si a pesar de todo el coche se detiene:
  • Sales hacia donde ayude la gravedad, marcha atrás si hace falta.
  • En llano, alternas marcha adelante y atrás hasta que salga.
  • Excavas la arena bajo las ruedas.
Yo nunca me quedé atascado que no se solucionase excavando un poco bajo las ruedas del coche.

En otros casos, sin embargo, no te vas tan de rositas. Hace poco un compañero se quedó atascado y para sacar el coche requirió la ayuda de otro que lo remolcase. Cuando el otro todoterreno estaba tirando, la eslinga, que debía ser de a duro el kilo, se rompió, con tan mala suerte que le arreó un latigazo en la pierna desnuda que le abrió una herida hasta el hueso y le arrancó masa muscular. Afortunadamente sangró muy poco. Contaba que en el hospital le anestesiaron para limpiarle y que mientras le quitaban la arena que se le había metido entre la tibia y el gemelo la sensación era como si alguien estuviera rascando una pata de palo. Tras unas semanas en muletas se ha recuperado totalmente.

También es verdad que siempre hay gente que es capaz de hacer difícil lo fácil y complicar absurdamente situaciones aparentemente triviales. A este respecto voy a hacer un receso en mi repaso de los peligros del desierto y os voy a contar una bella historia.

2008: Epopeya en el Desierto.

Un compañero me contaba hace poco una anécdota ocurrida hace algo más de un mes en las dunas, cuando él y otros cuatro circulaban con sus motos y su quad por la costa del mar interior. Como demuestran las fotos, al subir la marea hay ciertas zonas bajas que se inundan. Cuando la marea vuelve a bajar, en la costa se forman ríos que desaguan dichos lagos. Dado que mis compañeros iban por la orilla, de vez en cuando tenían que vadear uno de esos desagües, hasta que llegaron a uno que era manifiestamente más proceloso que los demás. Como retroceder es de pávidas gallinas, mientras los primeros se paraban en la orilla a valorar la situación, uno de los que iban detrás no se lo pensó. Giró el acelerador y pasó majestuoso entre sus timoratos compañeros, dejando atrás una imponente estela hecha de arena, agua, viento y el rugir de su potente motor: ¡¡Roooooooaaaaaarrrrr!! ¡¡Rooooaaaaaaarrrr!! ¡¡Roooooggggglluublublublu!! ¡flop! ¡flop! Cuando la resistencia del agua que ya llegaba por el sillín fue capaz de detener la moto en su loca carrera y el líquido elemento encontró su camino por el tubo de escape, el motor dijo que para esto no le pagaban y el majestuoso centauro cayó grácilmente sobre su lado izquierdo, con la misma elegancia con que había iniciado su proeza.
Zona peligrosa de intrusión de agua marina.

Pero esta colosal hazaña se desarrolló en paralelo a otra en absoluto desmerecedora en brío y magnitud. Resultó que había entre el público alguien más resuelto y decidido que el resto. Este alguien, sintiéndose empequeñecido ante tamaños atrevimiento, osadía y savoir faire, sólo tuvo que sentir en su cogote la brisa levantada por el héroe del párrafo anterior al pasar a su lado para intentar emular las hazañas de tamaño paladín, arrancándose igualmente hacia delante con su poderosa máquina, la cual dejó para la historia las siguientes declaraciones: “¡¡Roooooooaaaaaarrrrr!! ¡¡Rooooaaaaaaarrrr!! ¡¡Roooooggggglluublublublu!! ¡flop! ¡flop!”. No fue sin embargo el discípulo capaz de igualar los logros de su loable maestro, ya que en primer lugar, falto del mismo impulso inicial, quedose a tres metros de la posición de su mentor y, en segundo lugar, no supo acabar con su arte y la dignidad del diestro, ya que en vez de caer de lado mantúvose firme sobre su inerme montura, privando a todos los presentes de un final tres puntos por encima de genial y uno por debajo de apoteósico.

Sin embargo, pronto quedó claro que aún no se había visto plenamente la madera de la cual están hechos los héroes, pues alguien tenía muy claro que no se habían perdido todavía suficientes recursos y que, por lo tanto, aún había bastante margen para empeorar las cosas; esa persona estaba dispuesta a conseguirlo, y cuando hombres de tamaña talla se proponen algo, ni el mismísimo Satanás sería capaz de impedirlo. Al grito de “¡Eh! ¡Por aquí se puede pasar!” un tercer valeroso jinete dispúsose gallardo a vadear el río unas decenas de metros más arriba, a lomos de su rutilante montura. Y es verdad que no le hubiera ido mal del todo de no ser por la poza que, ya pasado medio cauce, ofrecía cierta discontinuidad en la profundidad general del mismo, resultante en un súbito hundimiento de la motocicleta hasta la altura del sillín mientras se oía: “¡¡Roooooooaaaaaarrrrr!! ¡¡Rooooaaaaaaarrrr!! ¡¡Roooooggggglluublublublu!! ¡flop! ¡flop!”. Alcanzose sin embargo en este caso el récord absoluto de inmersión, ya que excavando el fondo con los últimos giros de las ruedas, el majestuoso ángel del infierno logró que de su caballo de hierro sólo quedara por encima del agua el manillar, superando por lo tanto en este particular la epopeya de sus heroicos predecesores.

Ni que decir tiene que, una vez extraídas a la orilla, ninguna de las tres máquinas quería saber nada de arrancar.
El mar interior y carpas qataríes en la orilla. Enfrente, Mordor, perdón... Arabia Saudí.

Así pues, cinco personas, tres montones de chatarra, una moto y un quad hallábanse en medio del desierto y parecía aquejarles un problema de desproporción entre personas y medios válidos de transporte. Fue entonces cuando se dio la paradoja de que fueran los dos que se habían mostrado más timoratos quienes se embarcaron en la tarea de rescatar a los tres mosqueteros, marchando en busca de un todoterreno con remolque que se hallaba en el aparcamiento de entrada al desierto y con el cual habían llegado a sus lindes. Sin embargo, llegar hasta la posición de los tres titanes con el remolque demostró ser tarea imposible, por lo cual finalmente tuvieron que acudir a los socorros de una comitiva de todoterrenos que pasaba por allí, la cual por un módico precio accedió a llevarles a ellos y las motos hasta el aparcamiento de entrada.

Ya lo sabéis: no os metáis con héroes en el desierto, es peligroso.

Chocar con otro vehículo.

Si continuamos repasando el resto de peligros, el siguiente es el choque con otro vehículo, el cual ofrece dos variantes. La primera y más chistosa es la posibilidad de que alguien haya tenido al mismo tiempo que tú la idea de subir la misma duna por el lado contrario; sería mala sombra, pero como ya dije tampoco está tan desierto este desierto. Tampoco tienes además por qué encontrarte con el otro justo en la coronación y chocar en medio, como en los tebeos de Mortadelo; como estés subiendo por un lado y aparezca de repente alguien bajando a toda hostia en tu misma vertical, es bastante probable que ambos vehículos se fundan en un beso, pues la inercia de ambos coches sobre una pendiente de arena impedirá tanto detenciones repentinas como cambios de dirección bruscos. El modo de conducción sobre la arena suelta puede clasificarse como de “flotante”, y es la causa de la segunda variante de choque, que es que te la pegues con alguien de tu propia caravana que se cruce contigo o se acerque demasiado por un costado, pues aparte de la dificultad para variar la velocidad o la trayectoria del coche, tampoco es fácil circular siguiendo una línea recta exacta.

Caer rodando por sotavento.

Como ya sabéis y las fotos que acompañan este texto atestiguan, el lado de barlovento de una duna es suave, mientras que el de sotavento es muy pronunciado. Si estás subiendo una duna perpendicularmente a su dirección de avance, estás mirando para donde no debes y cuando llegas arriba metes dos ruedas en la caída de sotavento, caerás de lado, y si tienes mala suerte lo harás rodando.

Por el contrario, aunque dan mucho respeto cuando estás arriba, si dichas pendientes a sotavento las coges de frente el coche las baja sin ningún problema, aunque podrías ponerte de pie sobre los pedales mientras desciendes. Para muchas personas este es el punto álgido de la excursión: bajar por sotavento una duna de 40 metros.
Bajando una duna de 40 metros por sotavento.

En una de las ocasiones me llamó poderosamente la atención que había un hindú al sol en lo alto de una duna y, delimitando el borde de la misma, unos conos de carretera. Como finalmente pasamos frente a él pude ver a qué se debía su presencia en aquel lugar. Justo al fondo de aquella duna, algún qatarí había instalado su carpa. Supongo que en alguna ocasión debió acabar un todoterreno empotrado contra la tienda tras bajar aquella duna por sotavento; como medida para que esto no volviera a ocurrir, habían contratado a un hindú para que estuviese en lo alto de la duna a pie firme con los conos y que así nadie volviera a intentar bajar por ahí de nuevo. Lo que queda fuera de toda posibilidad de discusión es quitar la carpa de ese lugar tan chulo, por supuesto.

Triple salto mortal.

Esta última posibilidad es la reina de la fiesta, ya que es la causante de la mayoría de los accidentes graves que se producen en el desierto. Afecta sobre todo a la gente que se dedica a andar con quads o motos, que es bastante, pues muchos traen dichos vehículos en remolques que dejan junto con el todoterreno en la entrada. O si no, que se lo pregunten a los dos compañeros de obra que hasta hoy han tendido que visitar un hospital por este tipo de incidentes. Y es que la ausencia de sombras por la perpendicularidad del sol y la suavidad de las formas oculta muy a menudo pendientes y rasantes mucho más agudos de lo que parecen mientras te acercas; aunque es arena blanda y no es probable que te lastimes gravemente al caer al suelo, pueden caerte encima la moto o el quad, que es cuando la fastidias. Por otro lado, un tramo repentino de arena mucho más suelta también puede dar con tus huesos en el suelo.

Multa policial.

Para terminar, siempre está al acecho la policía, cuidando de la seguridad de todos. Unos compañeros míos, algunos de los cuales repiten protagonismo con la historia de los ríos, estaban un día con el todoterreno haciendo el tonto, derrapando sobre la arena, cuando de repente apareció de no se sabe donde la policía; ésta los paró, les indicó que eso de hacer derrapes estaba prohibido y les impuso una multa de 600QR. Lo que no sé es como tienen los arrestos de contarlo, porque semejante humillación la ocultaría para toda la vida. Imaginaos que yo voy contando algo así: “Pues venía yo de Florida 135 y estaba conduciendo mi todoterreno por los Monegros haciendo el cabra, cuando de repente salió un Patrol de la Guardia Civil de detrás del primer matojo y me pusieron 120,00€ de multa por levantar polvo, que por lo visto está prohibido”.

Conclusión.

Así pues, conociendo todo esto no dudé en responderle a mi compañero cuando me hizo la pregunta que encabeza este correo:
“Hombre, bastante más peligroso es venir a trabajar.”
¿O acaso pensabais que era haciendo algo tan estúpido como saltar dunas donde yo había estado a punto de morir? [Continuará…].

Cierre.

Antes de despedirme debo realizar una valoración adicional acerca de los centenares de miles de hindúes, nepalíes y filipinos que trabajan en el peonaje aquí en Qatar. Lo cierto es que deben ser más listos o más irresponsables de lo que parece. Efectivamente: los veo con una despreocupación ante la crisis económica que roza la insensatez. La verdad es que no acierto a comprender como, ante el alcance mundial de la misma, esa gente no comparte la preocupación con nosotros, los occidentales. ¿Será quizá que debido a su naturaleza tranquila su cartera de acciones se compone exclusivamente de valores de bajo riesgo, menos expuestos a los vaivenes del mercado? ¿Será quizá que por el carácter conservador de sus sociedades durante estos años evitaron los Vehículos de Inversión Estructurados y las Obligaciones de Deuda Colateralizada e invirtieron en cambio en Letras del Tesoro, obteniendo menos beneficios pero asegurando su inversión? No sé, no acierto a comprenderlo. Aquí algo falla. ¿Por qué será que la crisis económica les da lo mismo?

En fin, sin más os dedico muchos besos y me despido como de costumbre.
  • Hora local: 18:25.
  • Temperatura: 30º C
  • Humedad: 70%
  • Temperatura máxima de hoy: 32º C.
Ceterum censeo Estados Unidos esse delendam.

Seikh Iván bin Victor al Saez.