¡Salud y Revolución!:
Hoy voy a dedicar este texto al espinoso asunto de los hindúes, filipinos, pakistaníes y nepalíes que vienen a trabajar a Qatar en el montaje y la construcción desde su miserable lugar de origen. Estamos hablando de gentes que son pobres ya dentro de su propio país.
En una ocasión un compañero de trabajo le preguntó a un nepalí cuantos riales qataríes serían en su país un buen sueldo. Él respondió que alrededor de 500.
En una ocasión una compañera se enteró de cuanto pedía una chica filipina por estar interna en una casa: 400 riales qataríes.
En otra ocasión, un montón de hindúes que trabajaban para una subcontrata de obra civil, de nombre Kettaneh, protagonizaron una sentada en la central de ciclo combinado de Mesaieed. Era sábado y pedían dos cosas: que se equiparara su sueldo al de otros compañeros que trabajaban para otras compañías y que se mejorase su comida diaria.
Es de esta forma que por fin tuve la confirmación esperada acerca de las condiciones de estancia y el sueldo que perciben los millares de sudasiáticos que están levantando los rascacielos, las fábricas, las carreteras y demás infraestructuras de Qatar. Los amotinados cobraban 400 riales qataríes al mes (70 - 80 euros, dependiendo del cambio), y pedían pasar a cobrar 600 (110 - 120 euros), que por lo visto es el sueldo estándar de los que trabajan para las otras empresas. Ignoro si consiguieron algo. Esta exigua paga que reciben normalmente no se la quedan ellos, sino que la envían a su familia al lugar de donde proceden, donde se convierte en una cantidad más decente. Sin embargo, las partidas que estos esclavos de hecho envían a sus países de origen se han deteriorado mucho de un año para acá, pues al estar el Rial ligado al Dólar se ha depreciado bastante en los últimos tiempos frente a la Rupia hindú o el Peso filipino (hablamos de un 20-30%).
Algo falla aquí, pensaréis, si por un lado os estoy diciendo que los precios en Qatar andan muy cerquita de los españoles y por el otro hay miles de personas que cobran alrededor de 100 euros al mes. ¿Dónde está el truco? Pues el truco está en que las personas que cobran estas cantidades vienen con alojamiento y comida pagados. Pero esto, por supuesto, no quiere decir que vengan a gastos pagados. Esto quiere decir que se alojan en unos campamentos montados por sus compañías, donde comen y duermen. ¿Y cómo son estos campamentos, o Workers Camps, como se dice por aquí? Alrededor de las fábricas de Mesaieed hay algunos. Los hay mejores y peores, pero los que yo he visto consisten en un montón de casetas prefabricadas al estilo de las escuelas a las que yo fui cuando era muy pequeño, rodeadas por un alto muro y situadas en medio del desierto. Ignoro por completo cómo serán las condiciones internas, si dormirán en barracones como en el ejército o los campos de concetración o tendrán habitaciones más íntimas, pero lo que es seguro es que si un montón de hindúes se han sentado para pedir dejar de comer pienso todos los días, la comida no puede ser muy buena. En la foto pegadita a este párrafo podéis disfrutar de las vistas que ofrece uno de dichos worker camps.
Sus turnos de trabajo son de 12 horas diarias, quitando el tiempo para comer. Entran a las 06:00 y salen a las 18:00. Su único día de descanso es el viernes, pues el sábado trabajan como otro día cualquiera. En principio el viernes tienen libertad de movimientos, pero... ¿dónde van a ir si tomar un café supone el 5% de su sueldo? ¿dónde van a ir si un billete de autobús les cuesta otro tanto? Para ir y venir del trabajo les llevan en autobuses escolares desechados de un país anglosajon cualquiera, como podéis observar por la foto que os adjunto.
Luego están las condiciones laborales. Os puedo asegurar que el trato que reciben los trabajadores por parte de los "supervisors" y los "foreman" es realmente de superior a subordinado. Quizá el asunto de las castas tenga que ver, o simplemente es lo normal en estas empresas, pero desde luego el trato recuerda más bien el de un sargento chusquero (excepto Cisclo, claro) hacia un recluta que otra cosa.
Por último, y como ya os comenté en otros correos, no sólo jamás obtendrán ningún derecho político en Qatar, sino que encima se están tomando las medidas legislativas adecuadas para evitar que en un futuro pudiera darse esa posibilidad.
Como última curiosidad os puedo comentar que, para colmo, los precios que sus empresas cobran por el montaje son en dólares asimilables totalmente a los españoles, a pesar de que sus costes laborales tengo miedo que no lleguen a la décima parte. Por supuesto con esto no quiero quitarle ni un ápice de responsabilidad a Iberdrola como parte necesaria de la cadena. A fin de cuentas, trabajan para nosotros, aunque haya intermediarios.
Resumiendo, tenemos unas personas que:
>>>Click para leer la segunda parte sobre este tema<<<
En una ocasión un compañero de trabajo le preguntó a un nepalí cuantos riales qataríes serían en su país un buen sueldo. Él respondió que alrededor de 500.
En una ocasión una compañera se enteró de cuanto pedía una chica filipina por estar interna en una casa: 400 riales qataríes.
En otra ocasión, un montón de hindúes que trabajaban para una subcontrata de obra civil, de nombre Kettaneh, protagonizaron una sentada en la central de ciclo combinado de Mesaieed. Era sábado y pedían dos cosas: que se equiparara su sueldo al de otros compañeros que trabajaban para otras compañías y que se mejorase su comida diaria.
Es de esta forma que por fin tuve la confirmación esperada acerca de las condiciones de estancia y el sueldo que perciben los millares de sudasiáticos que están levantando los rascacielos, las fábricas, las carreteras y demás infraestructuras de Qatar. Los amotinados cobraban 400 riales qataríes al mes (70 - 80 euros, dependiendo del cambio), y pedían pasar a cobrar 600 (110 - 120 euros), que por lo visto es el sueldo estándar de los que trabajan para las otras empresas. Ignoro si consiguieron algo. Esta exigua paga que reciben normalmente no se la quedan ellos, sino que la envían a su familia al lugar de donde proceden, donde se convierte en una cantidad más decente. Sin embargo, las partidas que estos esclavos de hecho envían a sus países de origen se han deteriorado mucho de un año para acá, pues al estar el Rial ligado al Dólar se ha depreciado bastante en los últimos tiempos frente a la Rupia hindú o el Peso filipino (hablamos de un 20-30%).
Sus turnos de trabajo son de 12 horas diarias, quitando el tiempo para comer. Entran a las 06:00 y salen a las 18:00. Su único día de descanso es el viernes, pues el sábado trabajan como otro día cualquiera. En principio el viernes tienen libertad de movimientos, pero... ¿dónde van a ir si tomar un café supone el 5% de su sueldo? ¿dónde van a ir si un billete de autobús les cuesta otro tanto? Para ir y venir del trabajo les llevan en autobuses escolares desechados de un país anglosajon cualquiera, como podéis observar por la foto que os adjunto.
Luego están las condiciones laborales. Os puedo asegurar que el trato que reciben los trabajadores por parte de los "supervisors" y los "foreman" es realmente de superior a subordinado. Quizá el asunto de las castas tenga que ver, o simplemente es lo normal en estas empresas, pero desde luego el trato recuerda más bien el de un sargento chusquero (excepto Cisclo, claro) hacia un recluta que otra cosa.Por último, y como ya os comenté en otros correos, no sólo jamás obtendrán ningún derecho político en Qatar, sino que encima se están tomando las medidas legislativas adecuadas para evitar que en un futuro pudiera darse esa posibilidad.
Como última curiosidad os puedo comentar que, para colmo, los precios que sus empresas cobran por el montaje son en dólares asimilables totalmente a los españoles, a pesar de que sus costes laborales tengo miedo que no lleguen a la décima parte. Por supuesto con esto no quiero quitarle ni un ápice de responsabilidad a Iberdrola como parte necesaria de la cadena. A fin de cuentas, trabajan para nosotros, aunque haya intermediarios.
Resumiendo, tenemos unas personas que:
- Son pescadas en su país de origen y sacadas al exterior para trabajar.
- Curran 12 horas diarias por un pecunio a las órdenes de capataces.
- Viven en campamentos vallados de los que no pueden salir.
- Los transportan al tajo en el equivalente motorizado de una caravana.
- Carecen del más mínimo derecho político en su lugar de trabajo.
- Sus empresas obtienen un beneficio usurero.
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Seikh Ivan Bin Victor Al-Saez.