¡Holaaaaa!:
¡Ya tengo Internet en casa! Desde este preciso momento puedo considerarme plenamente instalado en Qatar. La verdad es que desde que el dueño qatarí tomó las riendas del edificio todo va mucho mejor. Todas sus promesas y afirmaciones se han ido cumpliendo una por una como piezas de dominó que caen en un gigantesco serpentín. Estamos sin duda ante un hombre de honor, así que si alguien vuelve a hablar mal de los qataríes delante de mi tendrá que vérselas conmigo.
Como sabéis, la primera e importante mejoría que se produjo fue el regreso de la energía eléctrica, pero es que al cabo de una semana cambiaron todas las bombillas de las zonas comunes; entonces me di cuenta de que no es que estuvieran apagadas por ahorrar, sino que no se hacía el debido mantenimiento y por lo tanto estaban casi todas fundidas. De hecho, ahorro poco, pues ahora hay que salir al pasillo con gafas de sol para protegerse de tantas bombillas brillando como estrellas. Poco después, a la semana y media, se pasaron unos tipos por mi apartamento a ver lo del aire acondicionado. Cuando volví al día siguiente todos los aparatos funcionaban a la perfección, con lo cual ahí murió mi última preocupación seria. Justo a tiempo, porque al cabo de una semana empezó a hacer falta. Poco después comenzaron a limpiar las zonas comunes todos los días, con lo cual ya no se acumula el polvo en pasillos y portal a la espera de la limpieza semanal, y os puedo asegurar que en este país en una semana se acumula mucho polvo. Baste decir que es muy raro el día en que se ve el cielo del azul que estamos acostumbrados en España; y eso que está despejado casi todos los días. Por último se incorporó un portero al mostrador de la entrada y finalmente esta semana, sin avisar, encontré un cartel en la puerta que me animaba a probar mi conexión a Internet, incluida en el precio del alquiler. Una vez solucionado el tema de comprar un cable de 15m, ya vuelvo a estar en el mundo.
De Internet en Qatar debo decir que, aunque no pensaba que eso podría suceder, me ha demostrado que hay países donde la conexión es más cara que en España. En este momento hay tres conexiones disponibles para particulares: 512Kb, 1,0Mb y 2,0Mb al precio de 100, 200 y 400 QAR al mes respectivamente. Yo iba a instalarme la de 2Mb, pero dado que me la han puesto gratis ya no cabe. El único inconveniente es que tendré que apechugar con la velocidad que tenga esta conexión, que probablemente no serán 2Mb. En fin, en cuanto arranque otra vez a bajar cosas con el eMule ya lo comprobaré. De momento las páginas WEB cargan rápido.
Otra cosa a destacar es que por fin tengo la respuesta a una de las preguntas: sí hay censura directa. Ayer intenté entrar en una página a la que me dirigía un link dentro de uno de los correos que tenía en el buzón y lo que me salió en el navegador es la imagen que veis a la derecha (ignoro por qué, pues en principio era una entrevista). Inmediatamente me puse a intentar entrar en algunas conocidas páginas de esas en las que sale gente con poca ropa y el resultado fue el mismo. Lo que no entiendo es por qué en El Mundo y en El País sí se puede entrar, cuando son evidentemente sitios web mucho más peligrosos y perjudiciales que cualesquiera de las páginas a las que traté de acceder ayer. Durante el tiempo que estuve en el hotel no tuve problemas con ninguna, pero también es verdad que como accedía con el ordenador del curro nunca traté de entrar en algún sitio polémico o apartado de la recta virtud.Bueno, este mensaje sólo es para anunciar la buena nueva. El fin de semana que viene ya planificaré enviaros algunas fotos de una puñetera vez.
Seikh Ivan Bin Victor Al-Saez.
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